El transporte es una de las principales preocupaciones de las personas que vivimos o trabajamos en Rivas. En la última encuesta realizada por el Ayuntamiento el transporte público y los accesos a Rivas aparecen como los mayores problemas del municipio. El crecimiento de la población en la región, y especialmente en la zona de influencia de la ciudad de Madrid, ha traido consigo un aumento del tráfico que se ha vuelto insostenible. Y no sólo desde el punto de vista ecológico, si no también en otros aspectos. La manera en que nos desplazamos tiene una enorme incidencia en nuestras vidas: una gran cantidad de tiempo diario, estrés, gasto económico, y como no, impacto ambiental en forma de emisiones de CO2 y contaminación atmosférica. A estos efectos cabe añadir el impacto que tiene el tráfico sobre la seguridad de las personas, la falta de autonomía de nuestras niñas y niños, o la cantidad de espacio público que se dedica al vehículo privado.

No es un problema exclusivo de Rivas o de Madrid. La transformación del transporte y de las ciudades es un asunto de primer orden en todo el mundo. Debemos avanzar hacia formas más sostenibles de movernos, y tengo el convencimiento de que existe una mayoría creciente de la sociedad que es consciente de ello. Para lograrlo necesitamos, entre otras cosas, un transporte público con mejores frecuencias, horarios y mayor calidad, y esto ha sido para mi una prioridad desde que asumí  mis responsabilidades como concejal.

Desde el año pasado he estado en negociaciones con el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) para establecer nuevos recorridos que mejoren el servicio de autobuses urbanos e interurbanos. El Consorcio y el Ayuntamiento hemos llegado a un acuerdo y dedicaremos mayores recursos a las líneas de autobús de Rivas. Para ello se dotarán las líneas con más autobuses, se prolongarán determinados recorridos y se modificarán otros para conseguir unos trayectos urbanos más equilibrados, y al mismo tiempo, más rápidos hacia o desde Madrid.

Uno de los mayores cambios, como ha anunciado el CRTM, pasa por una línea urbana que cruzará la ciudad desde el Barrio de la Luna hasta el Casco Histórico. Se cambiarán algunos recorridos hacia calles más amplias para evitar molestias a los vecinos por ruido y tráfico, mejorar la fluidez del tráfico, y con ello ganar en tiempo de viaje. Se ha tratado de tener una red de recorridos con paradas compartidas, de forma que los distintos barrios queden interconectados a través de una o varias lineas.

En cuanto a la línea de metro, estamos también en contacto con las diferentes entidades que intervienen en su gestión, Metro, TFM y el propio Consorcio Regional de Transportes de Madrid. Con las reparaciones que se realizarán durante el verano esperamos que el servicio mejore en cuanto a averías y retrasos, pero esto no es suficiente. Estamos reclamando la ampliación del horario para que coincida con la del resto de la red de metro, y el aumento de la frecuencia y la capacidad. Y lo estamos haciendo además en coordinación con el Ayuntamiento de Arganda, que comparte la problemática del metro.

Toda esta labor no sería posible ni sería útil sin vosotras y vosotros, las personas que desinteresadamente participan en la Comisión de Movilidad, quienes utilizan el sistema de transporte público ya sea a diario o puntualmente, o quienes nos ayudan con sus comentarios y sugerencias. Pero sobre todo, y lo que es más importante, es que el transporte público se utilice, y se haga cada vez más, pues no sólo ayuda a la economía y al medio ambiente, si no que da señales claras a las empresas concesionarias de la necesidad de aumentar trayectos y frecuencias. Os animo por lo tanto a seguir construyendo esa ciudad a la que aspiramos, más sostenible, más segura y más amable para todas las personas que la habitamos.

José Mª Álvarez