– No partir de recetarios ni de dogmas ideológicos preestablecidos.

– Poner en marcha una política diferente a la que ofrecen los partidos tradicionales, con unas prioridades y una escala de valores diferente.

– No resignarse a que los vecinos desempeñen el papel de meros consumidores, reivindicando la condición de ciudadanos y su participación real contribuyendo en la medida de sus posibilidades al desarrollo de la actividad local. La pasividad política no puede ser una buena opción para mejorar las cosas.

– Aplicar el principio de máxima eficiencia en el uso de los fondos públicos, que no son propiedad de los políticos, sino de los ciudadanos, puesto que son el fruto de la recaudación de los impuestos que pagamos todos los vecinos.

– La sostenibilidad ambiental y la equidad social. – Ajustar el desarrollo urbano, empresarial, tecnológico y de servicios (salud, seguridad, educación …) a los límites de Rivas Vaciamadrid, para mejorar la calidad de vida y la ocupación en el municipio.

– Promover la tranquilidad, el sosiego, la afabilidad y el aire limpio frente al estrés, las prisas, la agresividad y la contaminación.

– Tolerancia 0 a la corrupción y a las corruptelas, promoviendo la máxima transparencia en las actuaciones públicas.

– La búsqueda permanente de puntos de encuentro con el resto de los partidos y grupos sociales.

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