Este domingo 18 de febrero a la 12 de la mañana, se ha producido una concentración  en la Plaza de la Constitución , donde han estado presentes  diversas asociaciones y partidos de Rivas, para exigir la liberación de la activista palestina Ahed Tamini.

El acto ha sido organizado por Pallasos en Rebeldía, que ha leído un comunicado exigiendo la liberación de la joven activista y mostrando su apoyo a la causa del pueblo palestino. A continuación  se han interpretado diversos bailes del folklore palestino.

Comunicado leído en la concentración

Palestina es una tierra ocupada ilegalmente por Israel, por su Gobierno y por su Ejército.

El día a día de la población palestina es duro, supone vivir con una constante violación de sus derechos humanos. De todos, desde los más básicos como el derecho a la vida; hasta los más corrientes, como el derecho a la libertad de movimiento.

Muchas son las acciones de Israel para hacer sufrir a Palestina, para aumentar la presión de su pueblo y para intentar conseguir el abandono de su causa.

Una de estas acciones, quizás una de las que más “éxito” tiene, consiste en encarcelar a la población palestina. Actualmente hay más de 6.000 presos y presas palestinas en cárceles israelíes. Son presos y presas a las que se les juzga en tribunales militares, sin garantías y con un porcentaje de condenas en más del 90% de los casos. Y eso, cuando hay juicio, en numerosas ocasiones se les aplica una detención administrativa, en la que se encarcela a la persona sin cargos ni juicio.
De esta manera Israel viola el Derecho Humanitaria Internacional, imponiendo unas leyes y una justicia distinta a la población israelí y a la palestina.
Son detenciones en ocasiones arbitrarias, y en otras ocasiones orquestadas y pensadas; pero siempre con el objetivo de imponer un castigo a la población que sólo lucha por defender sus derechos.
Las condiciones en las cárceles israelís son nefastas, muchas veces sin atención médica, sin régimen de visitas, y bajo tortura. Se calcula que más de 200 personas palestinas han muerto en cárceles israelíes, de las cuales, más de 70 debido a torturas.

Nadie está a salvo de convertirse en un preso o presa palestina.

“Desde que comenzó la ocupación (israelí) hace cincuenta años, unos 850.000 palestinos han experimentado lo que es estar en la cárcel”, destacó a Efe Akram Atalah Alayasa, portavoz de la Comisión de Asuntos para los Detenidos y Exdetenidos, dependiente de la Autoridad Nacional Palestina.
Estas cifras significan que prácticamente una quinta parte de la sociedad palestina y un 40 por ciento de los varones adultos ha estado entre rejas en algún momento.
Lo cierto es que es difícil encontrar a algún palestino que no tenga o haya tenido a algún familiar o conocido encerrado en alguna de las 17 cárceles diseminadas por Israel. La Comisión de Asuntos para los Detenidos y Exdetenidos, el Club de Presos Palestino y la Oficina Central de Estadísticas señalan en un informe publicado recientemente que desde la Segunda Intifada (2000-2005) unos cien mil palestinos han sido arrestados, entre ellos, unos 15.000 menores, 1.500 mujeres y 70 diputados.

Hoy nos trae aquí el caso de Ahed Tamimi, una joven de 17 años, detenida cuando tenía 16 el pasado 19 de diciembre, por enfrentarse desarmada a dos soldados armados y con equipamiento de protección. Ahed se enfrenta ahora a 12 cargos, entre ellos el de incitación en las redes sociales y delitos relacionados con otros cinco altercados con soldados israelíes en los que se le acusa de haber formado parte en los últimos dos años.

Esta detención no es un hecho aislado. Cada año, entre 500 y 700 menores palestinos de Cisjordania son arrestados e interrogados por las fuerzas israelíes, antes de ser juzgados en juicios militares. La mayor parte están acusados de tirar piedras. En la actualidad, un total 330 niños y niñas están en cárceles de Israel.

Esto atenta contra el Derecho Internacional y los Derechos de la Infancia: la Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño, en la que Israel es Estado Parte, dispone que la detención de menores se utilizará tan sólo como medida de último recurso y durante el periodo más breve que proceda. Israel incumple esto en todas sus detenciones a menores.

La lucha contra los abusos de Israel en Palestina y por la liberación de Ahed Tamimi no es una cuestión de ideología política, es hoy una cuestión humanitaria.

 

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