Con este nombre, el grupo ecologista RIVAS AIRE LIMPIO invita a comunidades y mancomunidades de nuestra ciudad a sumarse a un ambicioso proyecto: Tratar los residuos domésticos como un tesoro biológico, dejar de verterlos a los contenedores verdes y compostarlos comunitariamente en sus plazas y jardines. Sólo así evitaremos que nuestros residuos vuelvan a nuestros pulmones en forma de dioxinas venenosas.

Antecedentes:

Los vecinos y vecinas sabemos que hay grandes esperanzas en el cierre de la Incineradora de Valdemingómez. En el 2020 finalizan los contratos de las empresas gestoras con el Ayuntamiento de Madrid y es el momento de dar un empujón para que se cierre definitivamente sin tener que indemnizar a nadie. Nuestra salud, la de las personas residentes en un radio de 10 kilómetros, así lo exige.

Se ha formado una gran plataforma vecinal y ecologista, con personas de Madrid, Rivas y otros pueblos vecinos, intentando incidir en las tres patas de la incineradora:

Denuncias de las personas afectadas por cáncer.

Movilización vecinal y recogida de firmas para exigir al Ayuntamiento y Comunidad  de Madrid el cierre de la Incineradora. En el Ensanche de Vallecas, por primera vez, nos juntamos varios miles de personas. Nuestro ayuntamiento de Rivas, debiera incluir en la campaña “Rivas lo Merece” el cierre de la Incineradora.

Y por último, dejar de alimentar la Incineradora. Es decir, reducir al mínimo el contenedor verde.

En esta última línea, el gobierno de Carmena, ya está realizando pruebas piloto de compostaje de la materia orgánica (la mitad del contenedor verde).

Lamentablemente, el gobierno municipal de Rivas, que llevaba el contenedor verde a Alcalá de Henares, ha decidido contra toda lógica sanitaria, llevarlo a Valdemingomez, con grave riesgo de alimentar más aun la incineradora y por tanto, aumentar las dioxinas que nos son devueltas. Pero además,  no ha realizado ni una sola medida para reducir el contenedor verde, con leyes y campañas para reducir basuras, especialmente en comercios e industrias de nuestra ciudad,  o con impulsos a compostadoras públicas o comunitarias.

Así pues, si el Ayuntamiento no reacciona,  toca a los vecinos y vecinas responsabilizarse y tomar medidas para acabar con el contenedor verde.

He podido comprobar, viajando por pueblos de Navarra, como en las plazas, rodeadas de edificios, la vecindad  recicla sus residuos domésticos en compostadoras colectivas. En pleno centro de Pamplona, al lado de su ayuntamiento, se ha instalado un huerto comunitario que vecinos y vecinas abonan con sus propios residuos domésticos.

El proyecto Rivas Composta va en esta línea:  Reconocer nuestros residuos orgánicos no como basura, sino como un bien ecológico, a tratar al lado de nuestras viviendas. Así pues, un edificio, una plaza, una mancomunidad, o un barrio, compra una compostadora comunitaria. Las hay en el mercado desde cien euros, perfectamente válidas para empezar. En la base de la compostadora, sobre la tierra, hay que poner una malla metálica para evitar roedores. Los vecinos y vecinas, en sus casas, echan sus residuos orgánicos en pequeños cubos de plástico o metálicos, con tapa, que luego verterán en la compostadora.

Después de seis meses, ya tenemos un compost ecológico, libre de pesticidas y productos químicos,  estupendo para nuestras macetas, jardines o huertos, con un valor bastante elevado en el mercado. Podemos sacar nuestro compost por las tampillas inferiores de la compostera, mientras seguimos echando residuos por la parte superior.

Para que nuestra compostadora no huela, es decir, no produzca metano, debemos asegurarnos que circule bien el oxigeno en su interior. Esto se hace  intercalando nuestros residuos domésticos con los restos de poda de nuestros jardines o con las hojas caídas en el Otoño, que podemos acumular en algún recipiente o bolsa próximos. Es decir, una parte de residuo húmedo por otra de residuo seco en trozos pequeños.

Las personas de RIVAS AIRE LIMPIO y otras que se están sumando, se comprometen a dar charlas a vecinos y vecinas para aclarar posibles dudas, y también, en los primeros meses, a un mantenimiento de las compostadoras para posteriormente pasarle el testigo a la vecindad.

Las personas interesadas en este proyecto pueden apuntarse al grupo de
Facebook RIVAS COMPOSTA https://www.facebook.com/groups/394519224345023/

Les dejo con un fragmento de la guía del compostaje de Ecologistas en Acción:

“La naturaleza nos muestra que ella misma se organiza su ciclo de vida y restaura su crecimiento, como por ejemplo: cuando en el bosque, en otoño, las hojas de los árboles caen al suelo, juntamente con trozos de ramas, excrementos de animales o hierbas, pasan a una fase de descomposición en la cual intervienen muchos elementos que cooperan en este proceso, como el sol, el agua, el calor, el frío y diferentes especies vivas (larvas, gusanos, caracoles, hongos, multitud de insectos…), que lo transforman todo en humus, esa tierra de color oscuro con un característico olor de tierra buena y una esponjosa textura. Así pues, el humus contribuye a la continuidad del ciclo de vida alimentando a las especies vegetales que, a su vez, alimentarán a las especies animales.”

 José Manuel Pachón López