Ayer día 29 de octubre, se celebró el Pleno Ordinario de este mes. Uno de los temas a destacar fue, la ‘Moción presentada por los Grupos Municipales Izquierda Unida-Equo-Más Madrid, Podemos y Socialista para potenciar iniciativas municipales tendentes a conseguir la ampliación del derecho a una muerte digna entre la ciudadanía y de apoyo a la despenalización de la eutanasia.

La exposición y defensa de dicha moción corrió de la concejala de Salud, Carmen Rebollo. En nuestra opinión, la redacción de la Moción fue descriptiva y contundente. Y la defensa de la misma brillante.

El resto de los grupos proponentes también hicieron muy buenas argumentaciones. Sobre todo en contraposición de los argumentos esgrimidos por Vox y el Partido Popular principalmente, cargados de alusiones moralistas, conceptos religiosos y fundamentaciones más propias de varios siglos atrás.

En contra de la moción finalmente votaron Partido Popular, Vox y concejal no adscrito, cuatro votos en total, de los veinticinco del Pleno.

A continuación transcribimos íntegra la defensa de Carmen Rebollo y algunos extractos de la argumentación de Amaya Gálvez y de Elena Muñoz, concejalas de Podemos y del PSOE respectivamente.

 DEFENSA MOCION MUERTE DIGNA – Carmen Rebollo

El artículo 15 de nuestra constitución dice: “Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes”.

Hay intérpretes de la Constitución Española que, debido a su personal idea de la sacralidad de la vida, pretenden ver en este artículo un mandato al poder civil para que garantice la vida por encima incluso del deseo de las personas. Convierten así, el derecho a la vida en la obligación de vivir.

Es perfectamente compatible con nuestra Constitución la aprobación de una “Ley Orgánica de regulación de la eutanasia” que incluya libertades y prestaciones, así como su posible tutela a través de garantías jurisdiccionales, con un procedimiento preferente y sumario ante los tribunales ordinarios y, en su caso, con un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional.

Este tipo de leyes no obligan a las personas que, por diferentes motivos religiosos o de otra índole, no quieran ejercer este derecho, pero si ampara y despenaliza a quien, según su conciencia y a petición de la persona enferma, quiera ejercerlo.

La eutanasia no es aplicación de paliativos, no es sedación, cuando los médicos dictaminan que una persona está en tránsito hacia una muerte segura en pocas semanas, días u horas, ni es rechazo del tratamiento o limitación del esfuerzo terapéutico

… es otra cosa… es acabar con el sufrimiento de una persona que voluntariamente ha decidido que no puede más, que ya ha luchado bastante, que está agotada y que, si pudiera por sus propios medios se suicidaría, pero, si no puede, necesita que le ayuden a “bien morir”. Es un suicidio asistido por otra persona en un acto de amor y cariño infinitos o por medios médicos controlados.

La eutanasia no es un genocidio, no es la liquidación de una persona dependiente que cuidadores o familiares se quieren quitar de encima por agotamiento o egoísmo, es una muerte indolora y rápida que se proporciona a una persona en situación de sufrimiento, en estado terminal o no, a solicitud suya libre y reiterada. Las personas que solicitan la eutanasia quieren vivir y morir como ellos deciden, ejerciendo su libertad y siendo conscientes de su decisión.

«La eutanasia voluntaria no es una elección entre la vida y la muerte, sino entre dos formas de morir” y estas no son palabras mias, sino de Jacques Pohier (teólogo y filósofo francés).

El suicidio ejercido personalmente no es considerado delito, puede tener una reprobación en algunas religiones, pero no compromete legalmente a nadie, no tiene consecuencias legales negativas.

La eutanasia, sin embargo, es delito y puede conllevar penas de 6 meses a un año en el caso de la colaboración no ejecutiva y de 18 meses a 3 años en el caso de ejecutar la muerte, según el artículo 143 del vigente Código Penal.

Ustedes pueden argumentar que van a votar en contra de esta Moción por principios éticos, morales, religiosos o porque consideran la vida humana inviolable hasta sus últimas consecuencias, pero no hay nada mas ético, moral o religioso para la vida que la dignidad humana y que, cuando el sufrimiento, el dolor, la angustia arrasan con esa dignidad debemos tener la opción, como seres humanos libres, de elegir una muerte digna.

Por todo ello, proponemos que el Pleno Municipal ACUERDE:

1.- Promover los derechos de nuestros/as vecinos/as al final de la vida. Para ello, pondremos en marcha las siguientes medidas:

-Contribuir a la promoción de una cultura de la muerte digna realizando campañas divulgativas entre la ciudadanía sobre sus derechos al final de la vida y la importancia del Testamento Vital o Documento de Instrucciones Previas.

– Colaborar con el movimiento asociativo en la realización de charlas informativas y otras actividades que redunden en una mayor conciencia social del derecho a una muerte digna y en la generalización del Testamento Vital entre toda la población.

2.- Instar al Gobierno de la Comunidad de Madrid a desarrollar plenamente la Ley  4/2017  y para ello:

– Reforzar y mejorar los servicios paliativos hospitalarios y domiciliarios, de modo que estén operativos 24 horas, 7 días a la semana, para atender a las personas enfermas y posibles urgencias.

– Reforzar la formación inicial y continuada de los/as profesionales de la medicina, enfermería, trabajo social y psicología clínica para conseguir una mejor atención al final de la vida.

– Extender el registro del documento de Disposiciones Anticipadas o Testamento Vital, de los 75 actuales a los 265 Centros de Salud de la Comunidad de Madrid.

– Crear un Observatorio de la Muerte Digna, para conocer las condiciones en que se produce el fallecimiento de nuestros conciudadanos/as,  y en su caso, realizar propuestas al Gobierno de la Comunidad.

3.- Apoyar la regulación a la mayor brevedad de la despenalización de la eutanasia en el Congreso de Diputados, a través del debate del Proyecto de Ley presentado por el Gobierno

 Amaya Gálvez, de Podemos esgrimió argumentos del tipo de los que transcribimos seguidamente:  La Constitución Española de  1978 recoge, entre sus derechos fundamentales, la protección de la libertad y DIGNIDAD de las personas, la garantía de que nadie podrá ser sometido a un trato degradante.

Asimismo,  el art. 15 indica que «todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes».

La Constitución Española de 1978 recoge el derecho de las personas a una muerte digna, en ningún caso este hecho debería ser un delito, sino todo lo contrario, debería ser un derecho legalmente reconocido, y por supuesto, un acto de amor y de humanidad.

Respecto a los acuerdos inherentes a esta moción, desde Podemos Rivas, por supuesto, apoyamos todas aquellas acciones que favorezcan el conocimiento en sus derechos a nuestras vecinas y vecinos. Derechos, ya reconocidos y recogidos en la Ley 4/2017 de Derechos y Garantías de las Personas en el Proceso de Morir. Instamos al Gobierno de la Comunidad de Madrid a desarrollar plenamente la Ley 4/2017 y cumplir con sus obligaciones, así como a dotar de los recursos y medios necesarios, tanto a las instituciones sanitarias como a sus profesionales, para poder llevar a cabo el cumplimiento de dicha ley. Garantías que proporcionarán las instituciones sanitarias-, el artículo 7 indica:  “A los efectos de garantizar el cumplimiento del ejercicio de los derechos reconocidos en la presente Ley, los centros hospitalarios y socio-sanitarios, públicos y privados, deberán disponer de profesionales y medios para prestar cuidados paliativos integrales y de calidad a los pacientes que así lo soliciten”.

Tal como dice la Asociación Derecho a Morir Dignamente, “Esta vez sí”. Deberíamos ser capaces de tener un poquito de humanidad y aprobar una ley que le otorgue a todas las personas el Derecho a una muerte digna.

Elena Muñoz del PSOE, a lo largo de su argumentación en favor de la Ley que defiende la Moción, hizo algunas aseveraciones dignas de mención: “Vivir no significa solo estar vivo”. “Pedimos una Ley de muerte digna, pero no podemos solo hablar de –muerte digna-, no podrá ser tal, si no es y ha sido también una vida digna”.

Adjuntamos el texto de la moción completa

MOCIÓN DEL  GRUPO MUNICIPAL IU–EQUO–MÁS MADRID PARA POTENCIAR INICIATIVAS MUNICIPALES TENDENTES A CONSEGUIR LA AMPLIACIÓN DEL DERECHO A UNA MUERTE DIGNA ENTRE LA CIUDADANÍA Y DE APOYO A LA DESPENALIZACIÓN DE LA EUTANASIA

La Constitución Española, en su artículo 10, afirma como derecho fundamental la dignidad de la persona y el libre desarrollo de la personalidad.  Son principios que deben regir durante toda la vida, también durante el proceso final que nos lleva a la muerte.

Sin embargo, el artículo 143.4 del Código Penal todavía castiga a la persona “que causare o cooperare activamente con actos necesarios y directos a la muerte de otro, por la petición expresa, seria e inequívoca de éste, en el caso de que la víctima sufriera una enfermedad grave que conduciría necesariamente a su muerte, o que produjera graves padecimientos permanentes y difíciles de soportar”.

La Ley Básica 41/2002, Reguladora de la autonomía del paciente,  establece los derechos de información concerniente a la libre elección de tratamientos o al rechazo de los mismos y la posibilidad de elaborar un documento de Instrucciones Previas o Testamento Vital. En varias Comunidades Autónomas, se han aprobado Leyes que desarrollan dicha Ley en su ámbito.

En la Comunidad de Madrid, la ley 4/2017, de Derechos y Garantías de las personas en el Proceso de Morir, aprobada por unanimidad en la Asamblea de Madrid, recoge el derecho de los pacientes que lo precisen a recibir cuidados paliativos (incluyendo la sedación paliativa), compromete al Gobierno de Madrid a evaluar anualmente  su aplicación y a informar sobre el Documento de Instrucciones Previas, facilitando su registro.

Estas leyes, junto con el desarrollo de los programas de cuidados paliativos,  han supuesto un avance en el derecho a una muerte digna en los últimos años. Lamentablemente, como expresa la Asociación Derecho a Morir Dignamente,  “demasiadas personas continúan soportando un sufrimiento innecesario al final de su vida”,  ocasionado por:

  • El desconocimiento de estas leyes por parte del personal sanitario
  • El desconocimiento por parte de los y las pacientes y de su entorno de los derechos que protegen las leyes y de cómo ejercerlos.
  • La dificultad de acceso a los equipos de cuidados paliativos por desinformación de una parte del personal sanitario o por la falta de recursos suficientes para atender a toda la población, tal como establece la Ley de la Comunidad de Madrid.
  • El mantenimiento de la penalización de la ayuda a morir en el mencionado art. 143.4 del Código Penal y la inseguridad jurídica que genera.
  • El retraso en la regulación legal de la eutanasia, al haber decaído, por las sucesivas disoluciones de las Cortes, las dos Proposiciones de Ley en tramitación sobre la eutanasia y el derecho a una muerte digna.

Contrasta esta situación con la opinión de la mayor parte de la ciudadanía. Así, la última encuesta que realizó el CIS en 2009,  daba ya el resultado de un 84% de la ciudadanía a favor de la eutanasia. También las recientes encuestas entre las y los profesionales sanitarios arrojan datos que confirman que comparten esa opinión: Vizcaya, Tarragona, Las Palmas y la última, del Colegio de Médicos de Madrid, en la que se resuelve que el 90% del personal médico plantea que se regule la eutanasia y un 69% muestra su apoyo sin reservas.

Por todo ello, el Grupo Municipal IU-EQUO-Más Madrid eleva al Pleno la siguiente propuesta de

ACUERDO

1.- Promover los derechos de nuestros vecinos y vecinas al final de la vida. Para ello, pondremos en marcha las siguientes medidas:

-Contribuir a la promoción de una cultura de la muerte digna realizando campañas divulgativas entre la ciudadanía sobre sus derechos al final de la vida y la importancia del Testamento Vital o Documento de Instrucciones Previas.

– Continuar colaborando con el movimiento asociativo en la realización de charlas informativas y otras actividades que redunden en una mayor conciencia social del derecho a una muerte digna y en la generalización del Testamento Vital entre toda la población.

2.- Instar al Gobierno de la Comunidad de Madrid a desarrollar plenamente la Ley  4/2017  y para ello:

– Reforzar y mejorar los servicios paliativos hospitalarios y domiciliarios, de modo que estén operativos 24 horas, 7 días a la semana, para atender a las personas enfermas y posibles urgencias.

– Reforzar la formación inicial y continuada de los y las profesionales de la medicina, enfermería, trabajo social y psicología clínica para conseguir una mejor atención al final de la vida.

– Extender el registro del documento de Disposiciones Anticipadas o Testamento Vital, de los 75 actuales a los 265 Centros de Salud de la Comunidad de Madrid.

– Crear un Observatorio de la Muerte Digna, para conocer las condiciones en que se produce el fallecimiento de nuestros vecinos y vecinas,  y en su caso, realizar propuestas al Gobierno de la Comunidad.

3.- Apoyar la regulación a la mayor brevedad de la despenalización de la eutanasia en el Congreso de Diputados, a través del debate del Proyecto de Ley presentado por el Gobierno

Rivas Vaciamadrid, 19 de octubre de 2020