“Microplástico” es la palabra del año para la Fundéu. Pero, ¿sabes qué es el microplástico y por qué es el principal problema del medio ambiente?

Los botes de productos de higiene y limpieza que usas todos los días como exfoliantes, geles, pasta de dientes, cremas limpiadoras o detergentes pueden contener entre 130.000 y 2,8 millones de diminutas bolas de plástico como las de la imagen que llegan al mar a través del desagüe. El problema de estas microesferas es que son tan pequeñas que no quedan atrapadas por los filtros de las depuradoras y acaban en el mar.

Además de en los cosméticos, los microplásticos pueden originarse a partir de objetos más grandes como botellas, bolsas de la compra u otros envases y envoltorios de plástico que, una vez en el mar, se van rompiendo en trozos cada vez más pequeños por acción del viento, la luz del sol o el oleaje. Se calcula que más de 170 especies marinas contienen plástico en su interior.

Pero no solo los estómagos de aves, peces, tortugas y ballenas están llenos de plástico: también sabemos que se transfieren a lo largo de la cadena alimentaria y pueden llegar hasta nuestros platos. Hace poco un estudio de Greenpeace reveló que más del 90% de las marcas de sal que comemos contienen microplásticos.

Solo en Europa, cada año llegan al mar más de ocho mil toneladas de plástico procedentes de las microesferas en los cosméticos. Y entre el 21 y el 54% de los microplásticos de todo el mundo se encuentran aquí al lado, en la cuenca del Mediterráneo.

En Greenpeace sabemos quiénes son los responsables: Coca-Cola, PepsiCo, Danone, Nestlé o Colgate-Palmolive, entre otras, siguen vendiendo millones de toneladas de plástico que terminan inundando los océanos.

Por eso trabajamos para que empresas como estas y supermercados se responsabilicen de la contaminación por plásticos que está inundando nuestros océanos y se comprometan a reducir el uso de plásticos de un solo uso. ¡Únete a Greenpeace! >>