— ¿Puede mencionarme algunos ejemplos de esa desaparición y/o descenso entre los insectos que tenemos por nuestras latitudes y de su función?

Muchos. Lo que sucede es que no hay estudios porque no se destinan recursos. Los entomólogos, cada uno en su especialidad, estamos viendo casos. Lo que pasa es que es de manera intuitiva, no con un proceso científico, ya que eso llevaría tiempo y todo esto que estamos hablando está sucediendo a un ritmo vertiginoso en las últimas décadas.

El caso más grave, no sólo en España sino en todo el Globo, es el de la desaparición de las abejas, tanto las comunes como las especies silvestres, responsables de un porcentaje importantísimo de la polinización de las especies vegetales, tanto las naturales como las cultivadas. Un ejemplo: en U.S.A., que es donde se han efectuado estudios serios desde mediados del siglo pasado, se confirma que se ha perdido más del 50% de las abejas;  en Estados Unidos, en 1950, había 6 millones de colonias de abejas y desde entonces se han perdido 3,5 millones.

Muchas especies están desapareciendo y además, por efecto del cambio climático, variando su fenología y aparecen “a destiempo”. También hay una reducción cuantitativa y cualitativa en los coprófagos y en los saproxílicos.

— ¿Tanto están cambiando las condiciones del clima a nivel global para apreciarse esa desaparición? Porque partiendo de una cantidad tan grande ¿no sería difícil cuantificar esta desaparición?

Sí, actualmente es absurdo negar el cambio climático. Se pueden discutir sus causas y si es debido a las actividades humanas en mayor o menor grado o si dicho cambio está provocado en cierta medida por la evolución natural del clima en la Tierra (recordar que en los tiempos pretéritos más o menos recientes ha habido glaciaciones y periodos interglaciares en los que las condiciones climáticas de nuestros continentes han cambiado radicalmente). Ustedes pueden observarlo tanto en nuestras propias carnes —lo que está sucediendo en España con las temperaturas y las lluvias torrenciales— como a nivel mundial —sequías intensas, incendios, huracanes y tormentas desproporcionadas y desconocidas en los últimos siglos, de consecuencias dramáticas— y las consecuencias en el tema tratado, el mundo de los insectos, “se ven”, pero no hay tiempo ¿ni interés? Para desarrollar estudios científicos para demostrarlo… ¿Interesa? Hay muchos intereses creados (las multinacionales que produces los productos fitosanitarios, p. ej.).

(Continuará)
José Ignacio López-Colón