El sureste de la Comunidad de Madrid sigue siendo la zona más perjudicada por las políticas públicas de todas las administraciones.

El sureste adolece de servicios educativos suficientes, de servicios sanitarios precarios, viales de acceso insuficientes (la A3 continuamente colapsada), tarifa de metro más cara que en otras zonas, falta el enlace con la M50,…, el problema de la Cañada sin resolverse, varias incineradoras de basuras y productos hospitalarios, pestilentes olores procedentes de los vertederos, contaminación en el aire de los productos incinerados,…, y ahora los nuevos realojos en la Rosilla y la llegada de todas las basuras de la Mancomunidad del Sureste a Valdemingomez… Está claro que nos quieren convertir en el ‘vertedero de la Comunidad de Madrid’. ¿Será porque los votos de la derecha se localizan mayoritariamente en otras zonas de la CM?

Ayer domingo, cientos de ciudadanos de los barrios de Vallecas, El Ensanche, Rivas, etc., se concentraron ante las puertas del ayuntamiento de Madrid para protestar contra todos esos desagravios y principalmente por el último: la llegada de más de 20.000 toneladas de basura a Valdemingomez.

Pero el problema es aún más grave: el alcalde Almeida dice que es una medida provisional (aunque así fuera ya es grave), sino que nadie tiene certeza de cuánto tiempo durará la provisionalidad, tampoco se entiende por qué no se había previsto esta situación desde mucho antes, por qué no se han agotado otras alternativas (ya se podría verter en la primera cuba en Loeches),… Y sobre todo la mayor preocupación es que ni el ayuntamiento de Madrid y menos aún la Comunidad de Madrid que es su obligación y son los verdaderos responsables, no tienen un plan estratégico sobre los residuos sólidos urbanos (las basuras), este es el verdadero problema.   

No sirve ni la ampliación de Valdemingomez, ni el nuevo vertedero de Loeches, es imprescindible y urgente encontrar nuevas formas de tratamiento de las basuras, la primera legislación eficaz para generar lo menos posible y reciclar todo lo que desechamos.

La preocupación de los vecinos y vecinas del Sureste no acaba en Valdemingomez, el problema es que los otros vertederos de la Comunidad de Madrid también están a punto de colmatarse, y si no lo remediamos la alternativa a estos será Valdemingomez. El cierre de las incineradoras está previsto para 2025 (o antes si era posible), ¿los nuevos gobiernos del ayuntamiento de Madrid y de la Comunidad de Madrid están porque se cumplan esas fechas? Si los vecinos y vecinas no presionamos para que así sea, la solución más fácil para ellos es que todo siga como está y nosotros seamos los perjudicados.

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