Enero acabó con una buena noticia: la Justicia admitió a trámite la querella contra los crímenes perpetrados durante la dictadura franquista que impulsamos desde el Ayuntamiento con los testimonios de vecinos y vecinas ripenses recogidos y perfectamente documentados a través de la Oficina Municipal de Atención a Víctimas del Franquismo. Hemos logrado dar un paso más para avanzar en nuestra memoria democrática porque la democracia en nuestro país no estará completa si le falta la justicia. Por eso, desde nuestro constante compromiso con la memoria democrática y los derechos humanos no podíamos permanecer impasibles ante el intento de silenciar uno de los episodios más duros y vergonzosos de nuestro pasado reciente. No se puede pasar página con las hojas arrancadas de nuestra historia. Nuestros vecinos y vecinas merecen verdad, justicia y reparación.

El año pasado, mucho se habló de los padres de la Constitución por la celebración de su cuarenta aniversario, pero muy poco de aquellas personas anónimas que trajeron, con su entrega, con su lucha en las fábricas y en las calles, la democracia a este país. Madres, padres, abuelos y abuelas que lo dieron todo sin esperar retornos ni prebendas y que aún hoy, más de cuarenta años después, siguen en el olvido. Leamos la página de la historia de nuestra historia antes de pasarla. Miremos atrás, pero con la vista puesta en el futuro, y estemos a la altura de nuestro pasado: una época más solidaria y más abierta a la voluntad colectiva. Se lo debemos porque su lucha no se extingue y porque su generosidad contra las injusticias y los abusos continúan siendo una guía en el día a día.

Desde ese compromiso por reparar el olvido histórico y la importancia de conocer de dónde venimos para conformar un mapa exacto de lo que fuimos y, por tanto, de lo que somos, un equipo de arqueólogos del CSIC, contratado por el Ayuntamiento, ha trabajado en un proyecto de excavaciones para recuperar y poner en valor los restos arqueológicos de ese pasado no tan remoto.

La batalla del Jarama es uno de los acontecimientos sin el que no se explica la historia de nuestra ciudad. Nuestro municipio fue, en febrero de 1937, escenario de una contienda que situó a Rivas en la vanguardia de la defensa de Madrid y de la solidaridad internacional, con la destacada presencia de las Brigadas Internacionales. Las bombas y la artillería durante la Guerra Civil destruyeron los archivos municipales ripenses e hicieron desaparecer la vieja localidad que hoy nos da nombre, Vaciamadrid. De ahí el hecho de que lo que hoy es nuestro Casco Antiguo, este año cumpla su 60 aniversario -inaugurado en 1959 dentro del plan de regiones devastadas-. Un buen momento para, más allá de las celebraciones que se realicen, adentrarnos en nuestra propia historia porque la ciudad que hoy es Rivas no se entendería sin conocer sus orígenes. Porque fueron, somos. Porque somos, serán.

Pedro del Cura, Alcalde de Rivas Vaciamadrid