En los últimos meses hemos puesto nuestra sociedad patas arriba. Los niños han comenzado a estudiar desde casa, teletrabajamos -algo que semanas atrás parecía impensable-, incluso nos hemos confinado voluntariamente. Ahora, actividades que antes eran cotidianas se han convertido en un verdadero reto de previsión, por ejemplo, cada vez que salimos de casa y cerramos la puerta de nuestra vivienda no solo debemos llevar las llaves y el móvil, ahora tenemos que tener presente nuestro seguro de vida: la mascarilla.

Todo esto provoca que los políticos tengamos que trabajar para estar a la altura, la sociedad ha cambiado y hay que poner al día a la Administración. En Ciudadanos sabemos lo importante que es que las instituciones estén al tanto de las necesidades de los vecinos, sobre todo, en la administración más cercana: la local.

La clase política clásica siempre ha tendido al inmovilismo, espera hasta que los problemas sean grandes y evidentes para trabajar en ello. Pero nosotros no, nosotros creemos que hay que adelantarse, detectar las necesidades para crear herramientas que sean útiles a la sociedad. Por eso no somos políticos preocupados por una silla, somos ciudadanos que quieren dejar un país mejor. Vecinos al servicio de otros vecinos.

En Rivas las soluciones han tardado en llegar y, además, lo van haciendo con cuentagotas. No podemos obviar que las propuestas aprobadas hasta el momento por el equipo de Gobierno (bonificación de las terrazas y agilización del pago a proveedores) fueron iniciativas planteadas inicialmente por Ciudadanos.   No obstante, aún hay decenas de iniciativas que han quedado en el cajón, que ya no serán aplicables porque el equipo de Gobierno local dejó escapar el momento temporal para el que estaban pensadas. Unas medidas para la que perdimos el tren.

Por fin, ha echado a andar el foro político, una iniciativa que desde Ciudadanos llevábamos tiempo planteando y donde se formularán las propuestas de los partidos. Con él se busca algo que, a día de hoy, es un reto: el consenso. Su fin es la unión entre las distintas posturas para reconstruir la localidad, para encontrar la receta que nos lleve a un presupuesto de reconstrucción.

Nosotros hemos iniciado nuestro trabajo haciendo política útil. Queremos que se reconozca internet como un servicio de primera necesidad. El Ayuntamiento deberá asegurar que todas las familias ripenses puedan tener acceso, ya que es un elemento imprescindible para la sociedad postcovid. Proponemos que este servicio se incluya en el catálogo de servicios que se ofrece desde servicios sociales a las familias más vulnerables. Hay que lograr una educación 3.0.

Se trata de que el ayuntamiento lidere la transformación de nuestros centros escolares hacia una educación 3.0, colaborando con los centros educativos para la adaptación de estos a las nuevas tecnologías. Otro de los pilares de este punto es el desarrollo de un Plan estratégico en colaboración con los centros educativos y apoyando a las familias con menos ingresos para que no exista desigualdad social entre el alumnado.

Es tiempo, por tanto, de grandes retos para lo público. Pero no podemos olvidar que no todo es labor de la Administración, como vecinos, individualmente, tenemos responsabilidades. El pasado domingo visité el mercadillo y me alegré de ver que la gente compraba, que apoyaba a los comerciantes de la localidad. Ahora más que nunca nos necesitan, requieren de nuestras compras, no podemos olvidar que la mayoría son autónomos Y han visto como sus ingresos se suspendieron por dos meses. Familias, en definitiva, con el agua al cuello.

Tenemos que demostrar que la sociedad ha salido reforzada de todo esto. Las administraciones estando a la altura para encontrar soluciones a los problemas y los vecinos actuando de forma responsable devolviendo a la localidad la prosperidad que le caracteriza. Todo ello para que, entre todos, logremos nuestro objetivo: no dejar a nadie atrás.

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