Una vez pasadas las elecciones locales, y constituida la nueva corporación municipal el 15 de junio, da comienzo la XI Legislatura en la que recojo el testigo de mis compañeros del anterior Grupo Municipal Popular, a quienes quiero agradecer la dedicación y el trabajo desempeñado durante estos cuatro años.       

Tal y como manifesté en el Pleno constitutivo, quiero reiterar que todos los concejales, seamos del signo político que seamos, tenemos que sentirnos honrados y orgullosos por poder representar a los vecinos de nuestra ciudad.

El arranque de una legislatura es siempre un momento de renovación, y de apertura de nuevas expectativas. Se renueva, por supuesto, la composición del Pleno, pero también se renueva algo mucho más importante que la distribución aritmética de los escaños entre las distintas formaciones políticas: se renuevan muchas de las personas que ocupan esos escaños.

Esta legislatura, cuenta con un porcentaje significativo de concejales de nueva incorporación a quienes deseo éxitos en su labor, porque será bueno para todos, especialmente para nuestra ciudad.

La composición de este Ayuntamiento refleja una amplia variedad de opciones políticas y a partir del primer Pleno ordinario, a todos nos corresponde defender nuestras ideas y argumentos, y debatirlos con quienes tienen una opinión distinta.

En muchas ocasiones, los debates que tengan lugar vendrán adobados con una alta dosis de pasión. Esa pasión, por muy vehemente que sea, no nos debe hacer olvidar el respeto y la tolerancia que todos nos debemos mutuamente.

Si todos obramos con afán constructivo, con espíritu tolerante y con un sentimiento de mutua lealtad, será mucho más lo que todos juntos consigamos en beneficio de Rivas Vaciamadrid.

Quiero reiterar que el compromiso de los concejales del Partido Popular será trabajar con dedicación y entrega, pero siempre dentro de los límites marcados por el Reglamento y por la cortesía institucional porque ni las diferencias políticas –por muy grandes que nos parezcan-, pueden servir de excusa para orillar el espíritu dialogante y constructivo que está en la esencia de la democracia.

Pienso que el éxito o el fracaso de la legislatura que comenzamos, estará determinado por la voluntad de diálogo entre todas las fuerzas políticas, y por la capacidad para convertir las diferencias en acuerdos satisfactorios para el interés de los vecinos.

Lo que nuestro municipio espera de sus representantes políticos, de todos nosotros, es que sepamos procurarle las condiciones adecuadas para garantizar su bienestar, su seguridad, su crecimiento económico y del empleo, y un progreso social justo, del que nadie pueda sentirse marginado.

Hablar de la necesidad de acuerdos sobre las grandes cuestiones que afectan a la convivencia de todos, me lleva a que cuanto más nos apoyemos entre nosotros, más eficaces seremos en nuestra apasionante tarea al servicio de Rivas Vaciamadrid y de nuestros vecinos.

Apelo, por tanto, a la generosidad y a la voluntad de diálogo de todas las fuerzas políticas que conformamos el actual Pleno. Ese es mi compromiso con el fin de que todos nos pongamos manos a la obra, y seamos capaces de construir amplios espacios de acuerdo sobre las cuestiones que son capitales para nuestra convivencia y nuestro futuro.