El Ayuntamiento de Morata de Tajuña ha acogido, este miércoles, la comisión local de la Tercera Edad, en la que se ha presentado el borrador del ‘Plan de Actuación de la Nueva Normalidad’ en el que se establece un sistema de prevención y logística para minimizar el impacto del virus en las tres residencias de la localidad ante posibles rebrotes del covid-19.

El objetivo del Plan es que el Ayuntamiento, el Área de Atención Primaria y las residencias Isla Taray, Virgen de la Antigua y La Torre trabajen de forma coordinada ante nuevos casos positivos. Para ello se han dividido los posibles escenarios en tres niveles: dos de ellos se corresponderían a la situación de “nueva normalidad” y el otro sería operativo si la situación fuera de involución y supusiera volver a alguna de las fases de la desescalada establecidas por el Gobierno. Tres niveles de crisis que irían desde que el índice de contagios sea menor a 10 contagios en los últimos 14 días, hasta la vuelta al nivel previo al desconfinamiento.

El Ayuntamiento ha establecido un primer escenario –el actual-, que se mantendría hasta la aparición de una vacuna, en el que prime la comunicación con las residencias y el centro de salud, además de la suspensión de todas las actividades públicas relacionadas con la Tercera Edad, el cierre del Centro de Mayores, la limitación al 50% del aforo en eventos en espacios cerrados, la organización de eventos al aire público con un aforo máximo de 200 personas o la vigilancia de que en las actividades comerciales y privadas se siguen las medidas e instrucciones de las autoridades sanitarias.

Medidas que se ampliarian en el caso de que, en los últimos 14 días, el índice de contagios fuese igual a 10 o superior. Se pasaría entonces a una fase 1 de crisis en la que se suspenderán las visitas a los tres centros. Además, si se precisa, se realizaría un apoyo específico a las residencias y al Centro de Salud, dentro de las posibilidades técnicas y económicas del Ayuntamiento. También, y con el objetivo de reducir la exposición de los vecinos al vius, quedarían suspendidos todos los actos en espacios públicos. Sería el preludio a la Fase 2, en la que la evolución de la situación por parte de la Comunidad de Madrid o el Estado impusiese una fase de la desescalada anterior a la nueva normalidad.

Una reunión a la que han acudido también una responsable del Centro de Salud local y la responsable de centros de la Dirección Asistencial Sureste de la Comunidad de Madrid, Inmaculada López, que ha destacado cómo “ahora los residentes están controlados” y la importancia de la creación de la unidad de apoyo a residencias.

Por su parte, los tres centros sociosanitarios han planteado la creación de una bolsa de empleo para afrontar la demanda de personal en las residencias en momentos de mayor necesidad, como los vividos durante la pandemia, así como la necesidad de realizar talleres informativos tanto a los residentes, como a los trabajadores. En este sentido, todos han coincidido en que “extremar las medidas preventivas entre el personal es una de las acciones más importantes para evitar la propagación del virus entre los mayores”.

Un Plan de Actuación que, como ha explicado el alcalde, Ángel Sánchez, está dirigido especialmente en las residencias de la Tercera Edad, que se han visto especialmente afectadas por la pandemia, contabilizándose hasta 73 muertes, achacables a los efectos de esta enfermedad, además de otras 33 personas fallecidas por otros motivos: “Al empezar la pandemia había 380 residentes en los tres centros gerontológicos. Hoy la cifra ha bajado hasta las 279 personas. Por eso, debemos hacer todo lo posible para que la situación dramática que hemos vivido en los últimos meses no se repita”.  “No hay que olvidar que hay cerca de 1.100 vecinos mayores de 70 años en Morata. Su salud es nuestra prioridad”, ha dicho el primer edil.

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