Estamos en mitad de una emergencia climática. Millones de personas de todo el mundo salieron a las calles en septiembre para manifestarse por el futuro del planeta.

Mientras tanto, la petrolera Shell sigue impulsando la extracción de petróleo, que ya es la principal causa del cambio climático. Y no solo eso, pretende dejar toda esta chatarra abandonada en mitad del mar.

Por eso activistas de Greenpeace han estado ocupando desde ayer dos plataformas petrolíferas de Shell en el mar del Norte, en protesta contra los planes de la compañía de abandonar parte de estas estructuras con unas 11.000 toneladas de petróleo en estas aguas una vez agotada su vida útil.

El equipo de escaladores, apoyados por nuestro barco Rainbow Warrior, abordaron las plataformas Brent Alpha y Bravo y colgaron varias pancartas en las que se leía «Shell, ¡limpia tu desastre!» «y «Basta ya de contaminar los océanos». Los escaladores están bajando en estos momentos, pero nuestro mensaje seguirá allí.

Los planes de Shell son un escándalo y van en contra de los acuerdos internacionales para proteger el medio ambiente. Con la emergencia climática actual, la pérdida de biodiversidad y la extinción de especies, necesitamos más que nunca unos océanos saludables.