Todo comenzó hace casi once meses, durante un viaje en coche. Yo estaba tan tranquila cuando de repente mi oído derecho empezó a trasmitirme una sensación muy parecida a cuando viajas en avión, que tus oídos se taponan por la presión. Pensé que sería algo pasajero y que pronto se pasaría pero cual no fue mi sorpresa al comprobar que pasaban los días y ese taponamiento se con vertía en un latido acompañado de un ruido muy parecido al viento cuando estas cerca del mar.

Desde entonces han sido mis compañeros de viaje las veinticuatro horas del día. Me vi obligada a dormir del lado derecho o a presionarme la arteria a la altura del cuello si quería dejar de oír esos ruidos y con ello descansar un poco.

Cuando habían pasado unas semanas fui al médico, el cual me dijo que podría ser una peque fía infección en el oído medio. Me recetó gotas y antiinflamatorio. Lo hice todo y no surtió efecto. Consulte posteriormente a dos otorrinolaringólogos, los cuales me hicieron todo tipo de pruebas en el oído (desde audiometrías hasta resonancias, pasando por ecodopplers y pruebas relacionadas con el vértigo) y finalmente me aconsejaron que consultara con un médico especializado en acufenos, que al parecer es lo que tengo. En Noviembre de 2008 fui a la consulta, privada, de ese especialista y me hicieron todo tipo de pruebas de nuevo.

Me solicitaron que me hiciera una nueva resonancia y además una analítica para descartar que fuera algo de tiroides. El doctor me pidió que además bajara de peso y que, aunque no soy una persona obesa, si es ver- dad que había aumentado un poco. Me receto también una medicación para que liberara líquidos. Hice todo pero las pruebas seguían dando todo correcto; baje de peso y tome la medicación recetada, sin notar grandes cambios. Este mismo doctor, después de ver todas las pruebas que me había pedido me dio un diagnostico al fin: al parecer había una descompensación de líquidos en una parte del oído. Me receto de nuevo un medicamento para liberar líquidos y además corticoides. Aun así no me daba garantía alguna de que el acufeno mejorara 6 desapareciera.

Como no soy una persona muy dada a tomar medicamentos a la ligera, decidí que no iba a tomar nada de lo recetado. Seguía durmiendo del lado derecho y eso significaba que al despertarme todo el lado derecho de mi cuerpo estaba dormido al levantarme de la cama. Luego todo iba pasando. Un día tras otro. Y otro. Y otro. A finales del mes de Febrero de 2009 decidí, tras haber recibido excelentes informes del Dr. Lee, que iba a probar con la acupuntura debido a mi reticencia a tomar medicinas. Simplemente llevo siete sesiones y ya he notado una mejoría. Hay intervalos de tiempo durante el día en que no oigo nada en mi oído y es como si todo fuera como antes. Aunque estos intervalos a veces no duran muchos minutos al menos he comenzado a ver la luz en este proceso. Y tengo que admitir que a esto ha ayudado la seguridad con la que el Doctor Lee me trata. Me ha dicho que esto nos llevara unas cuantas sesiones ya que el mal que me atormenta, y eso que no duele pero molesta lo suyo, lleva ahí instalado ya mucho tiempo. El no quiso ni siquiera mirar los informes de todo lo anteriormente citado.

No ha necesitado de ello ya que por su experiencia cree ya saber dónde radica todo y me trata con quiropráctia y con acupuntura. Me recomendó que me quitara anillos, pendientes, pulseras, reloj y el sujetador con aros. Ahora no llevo encima ni mi alianza de casada y ya me he acostumbrado, ya que mi circulación es la que no va bien y hay que equilibrar todo. Esto último me es muy familiar, ya que practico Chi Kung desde hace dos años y sé que la salud depende de que todo este equilibrado en nuestro cuerpo y mente.

Tengo plena confianza en Lee y he puesto mi energía completamente en sus manos con la absoluta creencia de que todo va a ir bien. Espero profundamente que así sea.

Muchas gracias, Doctor.

Fran Araujo – paciente del doctor Lee Kill Soo