Carmen Fernández Garrido, vecina de Rivas-Vaciamadrid, ha tenido la gentileza de pasar a la Redacción de Zarabanda la imagen de una araña fantástica que fotografió el mes pasado junto al colegio “José Hierro”. Carmen indica: “Nos encontramos una araña muy curiosa en la acera; grande y agresiva porque no paraba de girar y levantar sus patas delanteras, haciendo amago de picar. Le hice foto, por si queréis ponerla en la sección de Naturaleza de la revista”. Por supuesto que lo hacemos y esperamos que el texto resulte de interés.

Se trata de un macho de “Eresus kollari Rossi, 1846”, que por esas fechas suele deambular de aquí para allá en busca de las hembras para aparearse. Los machos de las “Eresus”, debido a ese color rojizo tan llamativo, son espectaculares, pero no especialmente agresivos; si se sienten amenazados por un “posible depredador”, como le sucedió al macho que fotografió Carmen, extienden las patas “en modo advertencia”, como muchas otras arañas, pero hasta lo que yo se, no son especialmente pendencieras o peligrosas. Este ejemplar, como los demás que viven en España, pertenece a una subespecie autóctona: “Eresus kollari frontalis Latreille, 1819”, endemismo ibérico que vive en España y Portugal exclusivamente (la subespecie nominal se extiende por buena parte de Europa).

“Eresus kollari” es un miembro de la familia Eresidae. Las especies del género “Eresus” son arañas relativamente grandes, robustas, de patas cortas y movimientos lentos. Las hembras son algo o bastante mayores que los machos y totalmente negras, con un aspecto imponente. En Europa hay 11 especies, de las cuales al menos cuatro están en España: “Eresus kollari”, “Eresus sediloti”, “Eresus robustus” y “Eresus sandaliatus”.

Aprovechamos la ocasión para recordar, amables lectores, que todos los “bichos” que encontramos en nuestro medio tienen una “función” y ocupan un nicho ecológico y que jamás debemos matarlos, aunque a veces a algunos puedan parecer repulsivos y/o peligrosos, como a menudo sucede con las arañas. ¿Qué hacemos en la mayoría de las ocasiones?, simplemente “dejarlos tranquilos” o, en casos como éste, que estaba al lado del colegio, retirarla a otro lugar. Ahora bien, tampoco debemos manipularlos, y menos los niños, que no hay por qué exponerse ni ser imprudente.

Desde Zarabanda, queremos agradecer el detalle a Carmen y animar a otras personas de Arganda del Rey o Rivas-Vaciamadrid a que, si fotografían algún animal o planta locales que les resulte interesante, nos manden imágenes y, si procede y es posible, las publicaremos con una breve explicación o si no lo fuese, al menos se lo comunicaremos directamente.

José Ignacio López-Colón