Las Constelaciones Circumpolares Norte son las que están alrededor del polo norte celeste y por tanto son visibles todo el año para los habitantes de dicho hemisferio. Son las siguientes: Camelopardalis, Cassiopeia, Cepheus, Draco, Lacerta, Lynx, Ursa Major y Ursa Minor.

Camelopardalis, en castellano, “La Jirafa”, es una constelación grande y muy poco luminosa, pues sus estrellas más brillantes (siete) son sólo de alrededor de la magnitud 5, que está en el límite de la vista humana. Se sitúa entre las constelaciones de Auriga y la Osa Mayor. Camelopardalis proviene de “camello-leopardo”, nombre que los griegos dieron a la jirafa, pensando que tenía la cabeza de camello y las manchas de leopardo.

La constelación tiene, como otras, la peculiaridad de que su estrella Alfa no es la más brillante, sino Beta Cam, que es una súper-gigante amarilla de magnitud 4,3 y cuyo radio es 65 veces más grande que el radio del Sol. Otra peculiaridad es que su segunda estrella en brillo no tiene denominación de Bayer ni número de Flamsteed y se denomina CS Camelopardalis, de la misma magnitud que Beta Cam. Por fin, la estrella Alfa, es una súper-gigante azul de magnitud 4,26 que puede estar asociada al cúmulo NGC 1502, que se encuentra a unos 3.400 años-luz de nosotros, cuya fotografía acompaño.

En algunas estrellas de la constelación se han encontrado planetas gigantes alrededor, Suponemos que a medida que avance la tecnología de detección se hallarán planetas de menores diámetros.

Objetos interesantes pueden ser, la galaxia NGC1569, que, a pesar de ser más pequeña que las Nubes de Magallanes, es mucho más brillante y es una zona de continua formación de nuevas estrellas. Adjunto una preciosa foto del Hubble.

NGC2403 es una galaxia espiral, bastante cercana (8 millones de años-luz) y puede ser vista con prismáticos. Su fotografía resalta las importantes nubes moleculares donde nacen nuevas estrellas. Forma parte del cúmulo de galaxias de M81 y fue la primera galaxia del Grupo Local en la que se descubrió una estrella “cefeida”, que ya he mencionado en varias ocasiones, constituye un auténtico “marcador” de la distancia en el Universo.

La localización en el cielo Norte es muy sencilla, por el hecho de que “siempre está ahí” todo el año.

Fijémonos en la estrella Polar y tracemos una línea hasta Auriga, dejando a la izquierda a la Osa Mayor. En el camino veremos el rosario de 7 estrellas que forman el cuerpo principal de la Jirafa. En esa línea estarán las estrellas Alfa y Beta de Camelopardalis, si en cualquier noche del año, sea verano, invierno, primavera u otoño… ¡!Miráis al Cielo!!

Manuel Manero