La ineficacia de los sucesivos gobiernos de la Comunidad de Madrid, han llevado a una crisis sin precedentes en toda la región. Las previsiones de colmatado de los distintos vertederos ya se conocían hace años. La necesidad de proponer otras alternativas era obvia. Y el cambio de sistema de tratamiento de las basuras es urgente dada la velocidad del cambio climático. Pero los gobiernos del Partido Popular han hecho vista y oídos sordos al problema que se nos venía encima.

La crisis de los residuos de la Mancomunidad del Este, que no tiene terminada la planta de Loeches ni alternativa ante el cierre del vertedero de Alcalá de Henares, se podría extender a otras zonas si no se toman medidas, porque los vertederos de Pinto y Colmenar Viejo están a punto de colmatarse.

En la Comunidad de Madrid hay cuatro vertederos: el de Alcalá de Henares, que da servicio a los municipios integrados en la Mancomunidad del Este; el de Pinto (Mancomunidad del Sur), Colmenar Viejo (Mancomunidad del Noroeste) y Valdemingómez (Madrid capital, Rivas-Vaciamadrid y Arganda del Rey).

Los representantes de los 31 municipios que integran la Mancomunidad del Este han insistido este jueves tras una reunión en su petición de trasladar de forma provisional a la planta de Valdemingómez los residuos del vertedero de Alcalá de Henares, cuyo cierre está previsto este sábado.

En el caso de las Mancomunidades del Noroeste y el Sur, sus planes sobre la gestión de residuos están en el aire pese a que se acerca el fin de la vida útil de sus actuales instalaciones.

Fuentes de la Mancomunidad del Noroeste advierten que los cálculos más optimistas señalan que el actual vertedero de Colmenar Viejo (que da servicio a 90 municipios) podría usarse hasta febrero de 2021, aunque la fecha podría adelantarse al tercer trimestre de 2020.

En el caso del vertedero de Pinto, que depende de la Mancomunidad del Sur y da servicio a 71 municipios, solo queda capacidad para tratar 150.000 toneladas de residuos, cuando esta Mancomunidad genera al año más de 750.000.

MANCOMUNIDAD DEL SUR

En el actual vertedero de Pinto depositan sus residuos 71 municipios de la zona sur de la región, incluidos Parla, Móstoles, Pinto o Alcorcón.

La Mancomunidad del Sur planeó la ampliación del vertedero de Pinto construyendo en altura un nuevo vaso para enterrar basura, pero aunque este plan cuenta con el visto bueno de la Comunidad de Madrid, que el pasado 9 de octubre emitió un informe medioambiental favorable, estas localidades no quieren ponerlo en marcha.

Actualmente, los alcaldes que componen la Mancomunidad del Sur abogan por suspender la tramitación para la fase III del vertedero y crear una mesa de negociación con la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid y los ayuntamientos de Pinto, San Martín de la Vega, Getafe y otros que se pronuncien en contra.

MANCOMUNIDAD DEL NOROESTE

En la Mancomunidad del Noroeste, que preside el regidor de Alcobendas, Rafael Sánchez Acera (PSOE), se agrupan un total de 80 municipios del norte que generan en conjunto 350.000 toneladas de basura al año aunque entre ellos no figura Colmenar Viejo, pese a que el vertedero se sitúa en esta localidad.

El Ayuntamiento y los vecinos de Colmenar rechazan los planes de la Mancomunidad para crear un nuevo vaso en actual vertedero, abierto desde 1985 y donde se vierte basura que no se procesa ni se trata. También son contrarios a la apertura de una nueva planta de reciclaje en esta localidad.

El Ayuntamiento de Colmenar Viejo quiere frenar el plan de ampliar el vertedero en la justicia, y por eso puso el plan en manos de la Fiscalía, quien a su vez pidió una investigación al respecto al Seprona.

PETICIONES A LA COMUNIDAD

Los presidentes de las tres Mancomunidades (Este, Noroeste y Sur) piden que la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid actúe pero el Gobierno autonómico de PP y Cs defiende que su única función es de asesoramiento y verificación de las soluciones que proponen las mancomunidades.

Además, el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso se ha comprometido a poner a disposición de estos entes 400 millones de euros para la construcción de infraestructuras de tratamiento de residuos.

El Ejecutivo madrileño aboga por cambiar el sistema de gestión de residuos dejando atrás el vertido y el enterramiento para apostar por el reciclaje, la economía circular y la política del residuo cero.

La planta que sí tiene capacidad en la actualidad es la de Valdemingómez, que trata los residuos de Madrid y de los municipios de Rivas y Arganda del Rey de forma separada, incluyendo los orgánicos, con la idea de acabar con la incineración en 2025.

Sin embargo, PP y Cs se enfrentan sobre qué papel debe jugar ante la colmatación del resto de vertederos. Al contrario que el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida (PP), la vicealcaldesa, Begoña Villacís (Cs), no quiere albergar nuevos residuos para evitar que la estrategia de residuos de la capital no dé pasos atrás. 

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