Tras meses de trabajo, un concienzudo análisis y una revisión exhaustiva de nuestras fuentes, la semana pasada publicamos una exclusiva que está trayendo cola y generando muchas reacciones, la mayoría contra Público. Intentan matar al mensajero. Pero ya no nos sorprende. 

Nuestra información sobre el imán de Ripoll y su relación con el CNI es una noticia veraz y verdadera que llega tras un año de recopilación de diversas fuentes de inteligencia, documentos confidenciales y datos extraídos de diversas investigaciones. Como bien sabes, el periodismo que realizamos en Público se define con dos palabras: valiente y comprometido.

Durante esta semana hemos recibido multitud de ataques y de desmentidos. Han tachado nuestro trabajo de poco profesional, llegando incluso al desprestigio personal de nuestros periodistas. Nada que no hayamos sufrido anteriormente con nuestras investigaciones sobre las cloacas del Estado. Pero, ¿sabes qué? Las opiniones que nos importan son otras:

Nuestras noticias están llenas de opiniones como estas, las de miles de personas que saben cómo trabajamos, con integridad y rigor, lectores que nos apoyan, que piensan que nuestro periodismo es más necesario que nunca y que por eso hacen posible que nuestro trabajo siga adelante. Somos conscientes de que ahí afuera hay mucho más que investigar y que contar, y no vamos a parar ahora: vamos a seguir haciendo periodismo, aunque a muchos les pese y aunque intenten frenarnos con campañas de desprestigio.


La verdad, la libertad y la valentía son nuestras señas de identidad. Necesitamos protegerlas.

Ana Pardo de Vera

Directora del diario Público