La Policía Local de Rivas Vaciamadrid retiró 277 vehículos en estado de abandono de las calles y vía públicas de la ciudad durante 2019. Esta cantidad supone un incremento del 31,7% respecto al año anterior (189 unidades).

Además, otros 152 vehículos con síntomas de abandono fueron retirados por sus propietarios al recibir la notificación del Ayuntamiento, que coloca una pegatina en los automóviles advirtiendo de su retirada en el plazo de un mes.

Con estas actuaciones, Rivas contribuye a generar un mayor espacio para el estacionamiento de otros vehículos, facilita la limpieza viaria de la red viaria, evita actos vandálicos y contribuye a la prevención del medio ambiente, por los productos contaminantes que poseen estos vehículos (baterías, aceites, líquidos, etc.).

PROGRAMA ‘RIVAS NO ES UN DESGUACE’

Ante el incremento de vehículos de estas características detectados en las calles, el Ayuntamiento ha puesto en marcha el programa ‘Rivas no es un desguace’, “que extrema la vigilancia para una rápida detección y retirada del espacio público”, explica el concejal de Seguridad Ciudadana y Movilidad, Enrique Corrales.

“Una vez detectado el automóvil, bien por la propia ciudadanía que nos informa de su estado y ubicación, o bien por parte de los agentes de la Policía Local, se abre un expediente sobre el vehículo en cuestión, al que se le coloca una pegatina de información de la irregularidad. Se comprueba, a través de las bases de datos de la DGT, que no está dado de baja, tiene seguro obligatorio y la ITV al día. Y se procede a la notificación, dando un plazo de un mes al propietario para que proceda a su inmediata retirada”, describe el jefe de la Policía Local, Leonardo Román Lafuente.

Según el mando policial, la mitad de los vehículos desaparecen después de la colocación de la pegativa y de la notificación al titular. A la otra mitad se les incoa el  expediente de retirada, siendo evacuado a partir de los 30 días de la notificación, trasladándolo a un centro de tratamiento o desguace para su descontaminación.

PUEDE SALIR CARO

El abandono de un vehículo en la vía pública lleva aparejado una serie de costes y multas. Normalmente, estos vehículos carecen del seguro obligatorio, cuyas sanciones suponen 800 euros por estacionamiento. Si no han pasado la inspección técnica de vehículos (ITV), algo también frecuente, se sanciona con 200 euros. La retirada del vehículo por la grúa municipal supone un coste de 113 euros, más 13 euros por cada día que esté en el depósito. Además, la persona propietaria será sancionada con una multa de 751 euros por cometer una infracción medioambiental. Sumando negligencias, el coste puede ascender a 1.884 euros.

Como alternativa a este coste económico, el programa ‘Rivas no es un desguace’ prevé que el dueño  que desee deshacerse de un vehículo pueda renunciar al mismo: el Ayuntamiento lo trasladará a un centro de descontaminación y lo dará de baja en Tráfico sin coste económico para el propietario

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