(Plataforma por una Banca Pública, Attac- España, 5-9-2020)

“La Plataforma por una Banca Publica considera que Bankia es un activo de los ciudadanos que no debe ser objeto de privatización. La actividad de Bankia debe encaminarse a contribuir a la reconstrucción de la economía española y a crear puestos de trabajo, no a crear más paro con los despidos. Asimismo, la existencia de Bankia como banco público con una gestión independiente y profesional puede garantizar una mayor competencia dentro del sistema financiero español. Este último ostenta  un grado de concentración superior al del resto de países de la Eurozona y también se caracteriza por la menor presencia de la banca pública.

Resulta necesario introducir el interés público en una actividad como la bancaria, que se manifiesta como de creciente trascendencia hasta resultar asimilable a un servicio público. En la reciente historia bancaria se han evidenciado prácticas poco éticas con los intereses de su clientela o abusivas (preferentes, clausulas suelo, gastos de hipotecas, manipulación de los índices de referencia). Las crisis bancarias demuestran los peligros de mantener el exclusivo criterio de máximo beneficio a corto plazo. Tales crisis suelen tener un coste elevado para el sector público.

En los países del entorno de la economía española, existen diversas formas de banca pública de carácter universal. Dicha banca capta recursos en el mercado y canaliza financiación al segmento minorista. También actúa como un elemento de moderación y de referencia en sus prácticas. Limitar el papel del sector público en el sistema financiero a la simple regulación se viene demostrando como insuficiente.

La historia de la banca pública en Europa demuestra la importancia que la financiación procedente de los bancos públicos ha tenido tanto en el desarrollo económico como en el equilibrio territorial de aquellos países donde ésta ha estado más extendida, como ejemplos Alemania y Francia (ésta con su reorganizado Polo de Banca Pública). La banca pública ha contribuido, además, a dotar al sistema financiero de una mayor estabilidad.

En España sin embargo, el Sistema Bancario está excesivamente concentrado y privatizado. Los cinco mayores bancos  reúnen el 80% de los activos bancarios y la presencia de la banca pública es muy reducida. Solo Bankia es un banco controlado por el sector público, en este caso a través del FROB, que posee el 61,254% del capital de Bankia. Un objetivo principal del mantenimiento del carácter público de Bankia es el de que exista mayor competencia real dentro del sistema bancario.

Bankia podría además ofrecer servicios básicos bancarios en todo el territorio nacional, por tener una amplia red de oficinas. Por encima del objetivo de aumentar la rentabilidad de la banca privada está la defensa del interés general que una Banca pública puede ofrecer, al financiar las inversiones allí donde se necesiten. Su presencia se puede ampliar mediante un convenio con Correos, cuyas oficinas pueden colaborar con la gestión de Bankia. Se debe mitigar la creciente exclusión financiera como consecuencia, entre otros factores, del cierre de oficinas en las localidades pequeñas.

Podría también contribuir al logro de los objetivos de la política económica estatal. Orientando las políticas crediticias hacia las necesidades más acuciantes de la economía española, como la transición energética y ecológica; la atención a la España vaciada; el tratamiento preferencial a las pequeñas y medianas empresas; la promoción pública de vivienda en alquiler; la atención a los procesos de reindustrialización consensuados.

La fusión de Bankia con CaixaBank debilita la posición patrimonial del Estado, que pasa de tener una participación de control en un gran banco a una participación minoritaria en otro gran banco, anulando todas estas posibilidades. No se puede arrebatar a los ciudadanos, y sin debate previo, la oportunidad  de tener una eficiente banca pública como la que existe en los países más desarrollados de Europa.

Por estos motivos, la Plataforma por una Banca Pública propone que Bankia mantenga su carácter de banco público. Incluso sería congruente adquirir la totalidad de acciones privadas por su reducido coste actual (alrededor de mil millones de euros) respecto a los beneficios que puede generar su continuidad como banco público.”

Eubilio Rodríguez Aguado