Las elecciones municipales ya están a la vuelta de la esquina. Esta convocatoria se presenta muy animada, habida cuenta de que habrá diez candidatos a la alcaldía de Rivas. Algunos procedentes de partidos que son nuevos en esta convocatoria, y muchos motivados por la división de la izquierda ripense, que refleja la división de la izquierda en general, pero acentuada en el “especial” escenario de nuestro municipio. Un “batiburrillo” de difícil descripción.

Frente al panorama futuro, el Partido Popular acude a estas elecciones con la decisión de revertir una especie de fatalidad en Rivas, que ha hecho posible que la izquierda gobierne nuestro municipio desde hace treinta años. Treinta años en los que da la sensación de que nos hemos acostumbrado a una gestión de la ciudad derrochadora, sectaria, y errática que ha provocado que los problemas existentes se hagan crónicos (transportes, servicios, limpieza, urbanismo, medio ambiente) y que los que no existían se hayan hecho presentes como consecuencia de un crecimiento poblacional importante sin medidas adecuadas para que la vida en Rivas sea cómoda (accesos), plural (educación, cultura), adecuadas a una gran ciudad (empleo, hacienda) y con una presión en materia de impuestos (IBI, basuras, circulación, etc.) que es la más alta de toda la Comunidad Autónoma.

El Partido Popular propone a una mujer para ocupar la alcaldía de Rivas. Una mujer con ganas de hacer bien las cosas, con preparación, con programa. Bajada de impuestos y tasas en nuestro municipio; facilitación de una educación libre, plural y con las plazas necesarias para todos nuestros niños y niñas, también para los que se tienen que desplazar fuera de Rivas; un tratamiento adecuado para nuestros funcionarios municipales con plantillas ajustadas, suficientes y con reconocimiento profesional ajustado a la ley, con menos puestos a dedo y menos asesores innecesarios; creación de una dirección de familia; solución definitiva del transporte colectivo en Rivas como competencia municipal; gestión adecuada de las empresas públicas sin despidos improcedentes ni política de amiguismos; promoción del empleo local a través de medidas fiscales y dotación de espacios para nuestros emprendedores; diálogo constante con los agentes sociales locales y participación activa de los vecinos para conocer sus necesidades y tomar el pulso a la ciudad. Janette, futura alcaldesa de Rivas, y un equipo de hombres y mujeres que con experiencia y sin hipotecas ideológicas, pero con la experiencia que da el conocimiento de lo que es la política municipal, pueden hacer que Rivas llegue a ser, por fin, ese Rivas con el que sueñas. El Rivas que todos nos merecemos