Dificultad para iniciar o mantener el sueño (insomnio inicial), despertarse frecuentemente durante la noche, o despertarse muy temprano por la mañana, antes de lo planeado (insomnio terminal).

Agudo, si dura menos de 4 semanas. Subagudo ,si dura entre 4 a 6 meses. Crónico si dura más de 6 meses.

Mi caso era crónico, llevaba 4 años tomando medicación para poder dormir, Zo!pidem, (sedante hipnótico),este afecta químicos en el cerebro que pueden estar desequilibrados en personas que tienen problemas para dormir,(insomnio), induce a un sueño profundo. Pero en mi caso personal nada reparador, el resto del día me encontraba muy cansada, sin energía, irascible y deprimida.

A veces ni siquiera el fármaco me permitía conciliar ei sueño, dependía de ios problemas que tuviera y daba vueltas y vueltas en la cama, me contracturaba constantemente, me dolía todo el cuerpo y en consecuencia por ejemplo, padecía bruxismo (hábito involuntario de rechinar los dientes) provocándome rotura de los mismos, dolor de cabeza, mandíbula, cuello, oído

Pero lo peor era la dependencia que tenia de la medicación, contaba el número de pastillas que quedaban y los días para volver a comprarlas por si me faltaban, no viajaba sin ellas ni siquiera en periodos vacacionates, aunque intentaba en esos momentos dejar de tomarlas me levanta a media noche a tomarlas. Pasé de 5 mg a 10 mg y cada vez notaba menos efecto, no dormía en paz y con relajación lo llegue a mezclar con un producto natural inductor del sueño (melatonina) en dosis muy elevadas.

Hasta que toque fondo como un auténtico drogadicto, empecé a tener pérdidas de memoria, olvidos no podía retener ni un dato por pequeño que fuese. Mi hígado empezó a afectarse por el fármaco al no metabolizar éste y los niveles de GGT en sangre llegaron a límites peligrosos.

Tome yo misma la decisión de no ser esclava ni dependiente de las pastillas, acudí a mi médico de cabecera y me pautó una desintoxicación del mismo, puse en su conocimiento mi deseo de probar otras alternativas como la Acupuntura…. y así conocí al Dr. Lee Kilsoo.

Cuando llegue a su Clínica llevaba un mes sin dormir apenas tres horas de 11 a 2 de la madrugada y eso en el mejor de los casos. Y por mi trabajo me levanto a las 5 de la mañana.

En primer lugar buscó causas, problemas…Definición de problema: problema es aquel que tiene solución.

De esa manera fue descartando de mi mente mis problemas reales de los que no lo eran. Fue enseñando me a preocuparme de mi misma en primer lugar ,de vivir el hoy y preocuparme por el hoy y no el mañana, a relajarme, a concentrar mi respiración en el abdomen, a encontrarme poco a poco con mi sueño perdido, a olvidar el miedo a no tenerlo, compartir y respirar energía, positividad y presente.

Cada cita era un logro hacia un claro objetivo, reencontrarme con mi sueño, sin engañar a mi cerebro como los fármacos y solucionando el problema desde la base. Dejé de oír todos los sonidos de la noche y logré empezar a dormir siete horas diárias, a despertarme con energía renovada, con alegría, con una visión de la vida mucho más positiva, mi tensión arterial (antes hipertensión) volvió a la normalidad y también dejé de tomar pastillas para su control, mi actitud se hizo más abierta, conciliadora, reposada, tranquila,…, es como si hubiese vivido la vida de un sonábuilo y empezar a vivir la vida de verdad.

Gracias infinitas, gracias Dr. Lee, gracias por enseñarme a dormir y a vivir cada día en presente.