Aunque me da un poco de pudor, esta es la última columna que escribo como Portavoz del Grupo Municipal de Izquierda Unida – Equo en la legislatura 2015-2019 y que cierra, también, mi etapa como concejal en el Ayuntamiento desde 2011, y no puedo evitar que tenga un tono más personal. Vine al mundo cuando mi madre y mi padre ya habían elegido Rivas para echar raíces, aquí he crecido y vivido siempre. Mi compromiso político con la izquierda tiene relación directa con cómo en esta ciudad se llevan mucho tiempo haciendo posible políticas valientes y transformadoras. Por eso para mí fue un honor dar el paso al Pleno municipal en aquel junio de 2011.

He tenido en estos ocho años responsabilidades de gestión en ámbitos tan diferentes como Cultura y Fiestas, Educación, Infancia y Juventud, Hacienda, Recursos Humanos, Presidencia, Administración Electrónica, Cooperación al Desarrollo o la Empresa Municipal de la Vivienda, y he sido Portavoz del Gobierno. Todo un aprendizaje. He intentado ejercer esta responsabilidad de manera cercana, accesible, escuchando, con la humildad de quien sabe que con el cargo no viene el conocimiento y sin olvidar a quién represento. Creo que puedo decir que he dado lo mejor de mí en esos ocho años, como  también lo he hecho en esta campaña, y estoy muy orgulloso de un resultado electoral que me permite tener la tranquilidad de que el proyecto tiene continuidad y futuro.

Sin duda seguiré implicado, como militante y en las responsabilidades que ejerzo o pueda ejercer en IU -pero también si no las ejerzo, claro-, regando esa semilla que hemos plantado, haciéndola crecer. Ya me conocéis, no sé quedarme quieto. Creo que dar un paso a un lado en la política institucional y sus dinámicas me va a permitir recuperar una mirada diferente, alejada de las urgencias y coyunturas de plenos, comisiones informativas, juntas de gobierno, presupuestos, ordenanzas, negociaciones, mociones…, y vivir mi compromiso de una manera más reflexiva, ensanchando el campo de visión, escuchando lo que pasa más allá y más acá, que necesito.

Como ciudadano ripense del mundo y como militante de base de tantas causas en las que nos hemos ido mezclando y curtiendo durante todos estos años, seguiré estando en mil “fregaos”. A Pedro, compañero alcalde, sin tu confianza y apoyo no hubiera sido posible. A las y los trabajadores municipales, cuánto talento y vocación de servicio de la que tomar nota. A mis compañeras y compañeros de Izquierda Unida de Rivas: ser una de vuestras voces en nuestro ayuntamiento, y sentir vuestra confianza, calor, reconocimiento, me emociona y me reafirma en mis valores; aquí seguimos, al pie del cañón. A mis vecinos y vecinas: nos vemos en las calles, en los bares, en el autobús, en el súper, en el teatro… Y peleando por nuestra educación y sanidad públicas, por nuestros derechos. No dejo Rivas ni podré vivir ajeno a lo que ocurra y ocupe al espacio común de nuestra ciudad. A todas y todos: infinitas gracias por la enorme confianza, la paciencia, la exigencia y la generosidad. Seguiremos caminando, coincidiendo, seguiré aprendiendo de vosotras y vosotras, seguiremos viviendo Rivas con orgullo.

Curro G. Corrales, Portavoz del Grupo Municipal Izquierda Unida-Equo