Decía Julio Anguita que “la política es la ciencia y el arte de proponer un modelo a la sociedad como ella quiere

Es decir, colaborar en la sana política es buscar formas de organizarnos como sociedad y objetivos que hagan avanzar el bienestar de la mayoría de las personas.

Pero ¡ay!, las personas que se acercan a la política no siempre buscan estos fines, de ahí la mercantilización de la política, el descrédito en la ciudadanía y el pasotismo endémico.

Desde que tengo uso de razón he participado en política y he conocido a muchas personas solidarias, humildes, demócratas, desinteresadas, honestas, pero también a personas arribistas, autoritarias, oportunistas, trepadoras, lucrativas.. Siempre es difícil separar el grano de la paja, pero siempre hay un antídoto para evitar a estas nefastas personas: la participación.

Cuando la gente se implica en su comunidad de vecinos, en su asociación vecinal, en su partido político, en su ayuntamiento o en la política de su país, enseguida se desenmascaran las personas tóxicas que participan en política por su propio interés.

Esta fue, sin duda, la lección que nos dio el 15M y parece que hemos olvidado. La política, hasta el 15M del 2011, estaba diseñada por unas cuantas personas, de derechas, o de izquierdas, a turnos, y se elaboraba por representación. A partir de este día, muchas personas buscamos la democracia directa y la participación de la sociedad en la política.

Podemos surgió, explosivamente, buscando esa participación. Se inventó una nueva forma de decidir: adscribirse gratuitamente, sin preguntar la ideología de las personas, y votar telemáticamente cuestiones de gran calado. Ningún partido, hasta la fecha, había llegado tan lejos. De esta forma, muchas personas se engancharon a esta aventura ilusionante, con buena repercusión en los procesos electorales.

De esta misma forma, en Podemos-Rivas, hemos decidido entre todos y todas, cuestiones muy importantes en estos cuatros años: fundar la candidatura Rivas Puede y presentarnos a las elecciones (casi ganamos la alcaldía), elaborar un extenso programa electoral municipalista, participar en el gobierno municipal…

Pero ¡Ay!, En 2018, alguien ha decidido dar un golpe de mano en Podemos-Rivas, primero hurtando su soberanía y después asaltando sus cargos políticos.

Acuérdese el lector o lectora que 600 personas y la propia asamblea del círculo, exigieron una consulta telemática sobre un tema de gran calado: la cesión de suelo público municipal, durante 40 años, a un polideportivo privado. El contrato ya se ha formalizado (estamos hablando de 10 millones de euros) y todavía estamos esperando la consulta. Aquello fue un asalto a la soberanía de Podemos-Rivas por parte de los concejales y concejalas de Rivas Puede, apoyados, al parecer por Ramón Espinar y la dirección de Madrid.

En Junio tocó el asalto a la Secretaría General de Podemos-Rivas: Salió elegido en primarias Andrés Sesmero, desconocido totalmente en Podemos (yo jamás le he visto en una asamblea, pegando carteles o atendiendo el kiosco de Podemos). Parece que Sesmero se benefició del apoyo de Ramón Espinar y la dirección de Madrid y de alguna que otra trampa electoral denunciada ante la Comisión de Garantías. ¡Ojo!, Este señor, se presentó en las anteriores elecciones en la candidatura de IU y ha estado colaborando con este partido hasta hace unas pocas semanas.

En cualquier otro lugar de España, una ingerencia como esta de IU en Podemos pasaría desapercibida. Pero ¡Ojo!, Estamos hablando de Rivas, donde IU lleva gobernando casi 30 años como lo haría el PP: privatizando los servicios públicos (La gestión privada del Colegio Municipal Hipatia, la atención a los mayores y en un futuro, los servicios deportivos del Barrio de La Luna, entre otras tantas), llenando el ayuntamiento de cargos de confianza designados a dedo con exagerados sueldos, una política medio ambiental nefasta, criticada por los grupos ecologistas  y un urbanismo caótico donde prima el automóvil, las grandes superficies comerciales y la inexistencia de transportes públicos. ¡Una joya!

¿Cómo es posible que un señor, desconocido totalmente en un partido, salga elegido secretario General?

Acordaos del antídoto: la participación.

Sesmero ha sido elegido con 132 votos de una participación de 354 votos. ¡Ojo! Estamos hablando que ha participado menos del 20% de las personas adscritas a Podemos-Rivas (2.000) y aperas un 1% de los votantes de Podemos en las últimas elecciones Generales en Rivas (15.000).

Sigo pensando que Podemos es una buena herramienta para dignificar la política. Aunque tengo muy claro, que por esta senda de la baja participación no lo conseguiremos. Llamo a la responsabilidad de esas 2.000 personas adscritas a Podemos-Rivas, su participación es imprescindible en las próximas primarias para la candidatura electoral municipal. Si la participación no aumenta, ténganlo por seguro: ¡Habrá un nuevo tongo!

Les dejo con parte del texto aprobado en el último congreso de Podemos. Parece que a algunas personas se les ha olvidado:

El principio de la participación debe estar por encima del principio de representación. Las grandes decisiones estratégicas las deben tomar los inscritos y las inscritas. Solo los partidos de la restauración temen los re­feréndums y la participación. Frente a los partidos de barones y familias queremos un partido-movimiento de los militantes, los Círculos y los ins­critos y las inscritas. El derecho a decidir debe ser una realidad en Po­demos.”

 José Manuel Pachón López