¿Por qué  Viriviana Duncan?, preguntamos a la autora  de ‘Miradas de mujer’, que actualmente se expone en la sala a tal fin del Centro Cultural Federico García Lorca. Nos dice que su ‘firma artística’ viene de dos influencias fundamentales en su vida. Una de Isadora Duncan, artista de expresión libre y bastante incomprendida, a su parecer. Ella me ha influido en la idea de movimiento en las piezas. La otra influencia la viene de una compañera suya, muy mayor, que la ayudó mucho y que siempre la llamó Viriviana.

Es madrileña y su nombre real es Victoria Pérez y empezó a trabajar la escultura cuando dejó la enseñanza (que era su dedicación) y buscó en qué emplear su tiempo, interesándola este tema porque era algo que la había atraído siempre. “Inicio el trabajo de la escultura cuando meto las manos en el barro, enseguida empiezo a ver caras, figuras,…, el barro me lleva donde quiere, va evolucionando casi sin darme cuenta,…”, nos cuenta.

Se trata de piezas incompletas que “denuncian cómo se ha cercenado la libertad femenina para hacer, decir o pensar”. Sin caras “porque todas somos una con la mirada puesta en el futuro, justo e igual para todas y todos”, en palabras de la autora.

Su formación artística la obtuvo en la Escuela de la Palma de Madrid, donde cursó la especialidad de Escultura (aunque ella es bióloga).

Obras abstractas, simbólicas o más realistas, siempre incompletas, a las que faltan miembros o cabezas, y que denuncian cómo desde la antigüedad no se ha reconocido todas las capacidades e intelecto de la mujer. “No me gusta acabar las figuras, todas caminamos juntas persiguiendo lo que nos preocupa,…”, afirma Viriviana.

“Mi motivación principal es la mujer, y pretendo recogerla en todas las expresiones que transmiten su fuerza. Yo la veo e intento que a través de mis obras los demás también la vean”. “A las mujeres nos han cercenado la libertad para hacer, expresar e, incluso, pensar o sentir. Por eso mis obras no tienen rostro. En esta exposición recojo momentos y experiencias por los que la mujer pasa a lo largo de la vida y la historia. Desde las mujeres sabias, llamadas brujas, expertas en curar, asistir al parto o dar tránsito a la muerte, y que fueron consideradas peligrosas, quemadas o torturadas, hasta las que emigran y caen en el camino, las explotadas para el sexo y la reproducción, la mujer trabajadora, la confidente con sus hijos, las maltratadas o las que pelean por defender a su prole,… Intento expresar de las mujeres, lo que han hecho, lo que son hoy y lo que pueden hacer”, explica la artista.

Nos comenta la artista que un sobrino-nieto suyo, cuando visitó la exposición la preguntaba sobre la interpretación de una obra en especial que le llamó la atención y tanto le gustó que ella le dijo que se la regalaba, tan en serio de lo tomó el niño que quiso llevársela en ese mismo momento.

Como es habitual, la asociación Ripa Carpetana es la encargada de enseñar la exposición. Victoria quiere expresarles su agradecimiento por ello.

10 DICIEMBRE-17 ENERO. Centro cultural García Lorca: sala de exposiciones.

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