Sexta Teniente de Alcalde y Concejala Delegada de Feminismos y Diversidad y de Participación Ciudadana y Barrios.

El mes de noviembre se ha caracterizado en los últimos años como un tiempo conmemorativo y de denuncia contra todos los asesinatos machistas.

Nos ha parecido de interés, que la concejala de Feminismos, Yasmin Manji, nos haga un análisis de la situación de las mujeres en la actualidad que nos ha tocado vivir:

  1. Las mujeres asesinadas en el estado español por sus parejas o exparejas en 2018 fueron 47. A finales de noviembre y sin terminar el año,  ya van 49 mujeres muertas por la misma causa. ¿En qué están fallando la sociedad y los poderes públicos para que estas violencias no puedan erradicarse?

Es muy difícil sintetizar esta respuesta porque son multitud los factores implicados en las violencias machistas. Por decir dos muy concretos: uno sería la falta de medios para incluir la igualdad de género en todos los ámbitos educativos y la falta de voluntad de ciertas organizaciones políticas para que se haga, así como para visibilizar todas las violencias machistas. Y por otro lado, la falta de respuesta eficaz por parte de los poderes públicos cuando las mujeres denuncian estas violencias. Es importante trabajar sobre la impunidad de los hombres que las ejercen y ahí entra la implicación del poder judicial. Es necesario hablar de los asesinatos, pero no debemos olvidarnos del resto de violencias machistas. En el Punto Municipal del Observatorio Regional de Violencia de Género (PMORVG) de Rivas entre enero y noviembre de 2019 se han abierto 104 expedientes nuevos de mujeres que sufren violencias en pareja o ex pareja y hay 109 casos activos de mujeres que han denunciado y están en seguimiento por la Guardia civil, según datos del VIOGEN.

  1. Por qué la actitud perversa de muchos hombres contra las mujeres. ¿Se trata solo de un tema cultural o hay algo intrínseco de carácter?

Intentar vincular el maltrato a la condición personal y psicológica de algunos hombres concretos invisibiliza la problemática real que es el patriarcado, así como las múltiples violencias que se dan, de las más visibles a las que “no se ven”. Todas y todos nos hemos socializado dentro de este sistema de opresión contra las mujeres. Al igual que muchas mujeres trabajamos el feminismo para entender y conocer las distintas opresiones que sufrimos, también algunos hombres, cada vez más, están trabajando para entender y conocer cómo sus privilegios son a costa de las mujeres.

  • Los más jóvenes están reproduciendo los mismos arquetipos de sus mayores. ¿No es la primera edad la que principalmente hay que educar?

Las recientes movilizaciones del 8M, y también otros movimientos como el ecologista, se caracterizan por una importante presencia y concienciación de las personas más jóvenes. No es la primera edad la que principalmente hay que educar, sino que cuanto antes nos socialicemos mujeres y hombres, niñas y niños en igualdad, menos sufriremos los daños que produce la desigualdad. Igual de necesario es que las personas adultas nos revisemos, cuestionemos y transformemos nuestra socialización patriarcal, y principalmente los hombres. Tan importante es que un niño de cinco años sepa que no hay profesiones para niños y otras para niñas, como que un hombre entienda y deje de considerar a las mujeres como objetos de su propiedad.

  • ¿En qué medida las nuevas tecnologías significan un apoyo y protección para las mujeres, o por el contrario, propician aún más las posibilidades de maltrato y acoso?

Las tecnologías son una de las muchas herramientas de las que dispone la sociedad para comunicarse y relacionarse. Por ello, se pueden usar para extender el acoso y violencias que se dan en la calle a las redes sociales, pero también pueden facilitar una sororidad de mayor alcance y facilitar estrategias de apoyo contra estas violencias machistas. No se trata de demonizar las herramientas, sino a quienes las utilizan con el objetivo de que las mujeres no seamos libres en ningún espacio. Por eso, en esta campaña hemos querido trabajar y visibilizar estas violencias que se dan en el espacio virtual.

  • Que todos y todas nos hemos educado en una sociedad machista es evidente. Las personas machistas no pueden ser considerados los enemigos de la sociedad per sé.  ¿Qué medidas se proponen de reinserción y educación?

Es importante recordar que los comportamientos y actitudes machistas perjudican  a toda la sociedad. Todo las personas somos responsables de analizar nuestras propias actitudes para comprender si estamos teniendo algún privilegio a costa de eliminar derechos a otra persona o colectivo. Buena parte de las resistencias frente al feminismo viene de personas que no quieren perder los privilegios que tienen en la sociedad actual. Debemos seguir luchando por sociedades más justas para todas las personas, y justamente el feminismo es la lucha contra todas estas desigualdades.

  • La cúpula de la judicatura está plagada de ‘ejecutores de las leyes’ muy machistas. ¿Es la ley la que hay que cambiar, o a quienes la aplican?

Ambas. Sin una formación específica sobre género y violencias machistas dirigida a la judicatura, en este caso, seguirá habiendo condenas que ignoren el patriarcado que sustenta esta sociedad. Igualmente sin esa misma formación de género entre quienes redactan las leyes éstas seguirán ignorando la situación desigual entre mujeres y hombres. Y esta necesidad de concienciación no se limita a estos dos ámbitos, sino que debe abarcar al menos al conjunto de la administración pública. Por ejemplo, en Rivas llevamos 5 años trabajando la Estrategia de Transversalización de Género que pretende que dentro de la administración local se sea consciente y se actúe en consecuencia ante las diferentes desigualdades. 

  • ¿Qué se está haciendo desde el Ayuntamiento de nuestra ciudad, desde la Concejalía de Feminismos (u otras), para transformar en nuestros vecinos y vecinas las posibles actitudes machistas, y, sobre todo, para que nuestros jóvenes se eduquen en el respeto y la igualdad de género?

La prioridad es actuar contra las desigualdades y las violencias desde una perspectiva feminista y un enfoque interseccional. Para ello se trabaja de manera diferente según la edad y el ámbito de actuación. Por ejemplo, en el caso de la infancia y adolescencia, se ofrece a los centros educativos públicos formación sobre igualdad y más aspectos relevantes de la vida a través del PAMCE. Desde el Ayuntamiento se realizan campañas de sensibilización para toda la ciudadanía, y lo hacemos trabajándolas desde el Consejo de Mujeres y de manera transversal y colectiva con las distintas concejalías.

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