¿Por qué estamos hoy aquí?

Se cumplen 48 años desde la Cumbre de la Tierra de Estocolmo, que marcó este Día Mundial del Medio Ambiente, que celebramos hoy.

Sin embargo, seguimos protagonizando la mayor pérdida de biodiversidad de la historia de la humanidad. Miles de especies se extinguen cada año, las emisiones de Gases de Efecto Invernadero continúan aumentando y seguimos acumulando residuos y liberando sustancias tóxicas en nuestro medio ambiente.

Además la crisis sanitaria ha puesto en evidencia la fragilidad de un sistema que genera el incremento de las desigualdades sociales y la ruptura de los límites planetarios. Tras las potentes movilizaciones del año pasado por la emergencia climática retomamos la calle para exigir una salida que sea una Transformación Justa en lo social y lo ecológico.

¿Nuestras demandas?

El deterioro acumulado de los servicios públicos, entre ellos el sistema público de salud, ha provocado un estrés añadido a la hora de hacer frente a la crisis sanitaria, demostrando que los recortes matan.

El debate sobre la vuelta a los colegios, revela lo debilitada que está la enseñanza pública.

Tambien es muy fragil la asistencia a los mayores, como revela la falta de residencias públicas en Rivas,

El confinamiento ha provocado pérdidas de empleo, ERTEs y situaciones de riesgo económico para buena parte de la población. Esta situación sólo va a agravarse en las futuras semanas y meses, cuando la crisis económica golpee de lleno, según todos los pronósticos.

El virus sí entiende de clases sociales: el confinamiento ha exacerbado las vulnerabilidades previas preexistentes. Las brechas económicas, sociales o digitales se han visibilizado como nunca. La pandemia ha puesto de relevancia, por ejemplo, quién tiene colchón económico y quien no, o quien recibe cuidados y quién no puede ser cuidado.

Se ha evidenciado la fragilidad de un sistema económico globalizado, hiperespecializado y con  hipermovilidad, que es capaz de extender rápidamente pandemias pero no es capaz de responder a ellas con la misma eficacia. Ello ha contribuído a un sentimiento de falta de seguridad de que el actual sistema pueda satisfacer las necesidades básicas.

Esto se inserta en un contexto más amplio de crisis como evidencian la crisis climática y la crisis de biodiversidad, que son los mayores problemas que enfrenta la humanidad.

Es necesario reducir las emisiones de carbono del orden de un 7,6% anual. Estas reducciones, necesitan hacerse con justicia social, poniendo en el centro una transición justa, que reconvierta los sectores causantes de las emisiones, sin dejar a nadie atrás. Atendiendo además a nuestra responsabilidad histórica con los países del Sur global, como consecuencia del mismo modelo de producción y consumo que nos han traido a la situación actual.

La industria fósil, los sectores contaminantes como la automoción y la aviación, la industria química, están abogando por una desregulación ambiental y ayudas económicas.

Se están produciendo rescates económicos a las empresas contaminantes y las actividades económicas insostenibles, sin garantizar ni que esos rescates redunden en las personas trabajadoras ni exigiendo planes urgentes de reconversión. No se están sentando las bases de una salida social y ambientalmente justa de la crisis.

¿Qué simboliza la acción?

Esta acción tiene una fuerte carga simbólica mediante la representación de un corazón queremos denunciar las amenazas que enfrentamos si no actuamos de una forma contundente en el menor tiempo posible.

Esta figura estará formada por las pancartas confeccionadas por la población de Rivas. Acompañada por 20 representantes de entidades del tejido social y politico de Rivas Vaciamadrid, con sus propias pancartas .

Todas esas pancartas simbolizan precisamente las amenazas que afrontamos y  las soluciones que necesitamos para una salida con justicia ambiental y social, poniendo en el centro la vida y frenando la degradación social y ambiental, fruto de nuestra forma de relacionarnos entre nosotrxs y con la naturaleza

Por eso decimos:

Rescatemos a las personas (no los contaminadores);

Poner la vida en el centro;

Volver al mundo de antes no es una opción;

La anterior normalidad era el problema;

Defensa de la Sanidad y Educación públicas;

Residencias públicas de mayores;

Derecho a la vivienda;

Cierre de la incineradora;

Renta básica universal;

Reparto del trabajo de cuidados;

Menos jornada, mas empleos;

Fin al urbanismo especulador y que agrede al Parque del Sureste.

¿Quiénes organizan la acción?

Esta acción estatal está convocada por un grupo nutrido de organizaciones de la sociedad civil, colectivos ecologistas, sindicales, feministas, por el derecho a la vivienda, servicios públicos, que se unen bajo las plataformas que han movilizado a cientos de miles de personas el pasado 27 de septiembre y el 6 de diciembre, en las conocidas como marchas por el clima. Entre ellas las plataformas Alianza por el Clima y 2020 Rebelion por el Clima reúnen a gran parte de los actores convocados a la acción, además del grupo de organizaciones que han convocado esta acción de Rivas Vaciamadrid:

Alianza Incineradora de Valdemingómez No; Colectivos de Arganda;  Aire Limpio – Residuos Cero; Rivas Contaminación Zero;  FibroRivas; XXI Solidario; Guanaminos Sin Fronteras; Por la Senda Violeta; Asamblea por  el Clima Rivas – Arganda; AMPA IIES Las Lagunas; Rivas Aire Limpio; Rivas Puede; Anticapitalistas; Corriente Roja; Vecinos por Rivas Vaciamadrid.

Para responder a preguntas:

¿Supone la acción un riesgo sanitario?

El riesgo 0 no existe, en el momento en el que salimos de nuestras calles existe una posibilidad de continuar con la extensión del virus, sin embargo, tomar las precauciones adecuadas permite reducir de una forma importante dicho riesgo.

Las organizaciones convocantes han querido tener un especial esfuerzo en respetar de la forma más rigurosa posible las indicaciones sanitarias, así, además de proveer de mascarillas, guantes y gel hidroalcohólico a lxs participantes han establecido las siguientes medidas de seguridad.

– La acción ha sido limitada a un grupo de máximo de 20 participantes.

– Para la realización de la acción se han dispuesto en toda la plaza marcas de posición de lxs participantes distanciadas en más de 2m.

– Todxs lxs participantes están conectados entre sí durante los próximos 15 días, para que en el caso de aparecer alguna sospecha de contagio puedan ponerse las medidas necesarias para contener una mayor transmisión de la misma.