Hace unos días alguien me comentaba sobre un caso de negligencia en un diagnóstico: más de veinte llamadas a los teléfonos de atención primaria, finalmente alguien lo atiende, ¿Qué le pasa? Tengo un bulto que me ha salido en la espalda, a la altura de los riñones y cerca de la columna, Eso es un quiste de grasa, no tiene importancia, me contestan. El bulto sigue creciendo e intento contactar de nuevo con Atención Primaria, como no lo consigo me voy a urgencias del Gregorio Marañón. Después de mucho esperar me atiende una doctora y me dice que ‘tengo una tremenda infección, me hace pruebas que concluyen que tengo afectado un riñón y llega hasta la columna. Me ingresan inmediatamente y me dicen que me van a operar, que si eso se hubiera atendido a tiempo sería un granito que se hubiera sajado y sin más, ahora hay que operar, vaciar e intentar que las afecciones a órganos cercanos no vaya a más’.

Este es un caso práctico de lo que está pasando en la sanidad hoy, los centros de atención primaria completamente colapsados, afecciones que se atienden por teléfono y otras (quizás la mayoría) que no se atienden porque no hay manera de contactar.

Miles de pruebas, revisiones, consultas de control, etc., que se aplazan de mes en mes o cada seis meses, operaciones que ya tenían fecha, que se aplazaron sine die… Solo existe Covid-19.

¡Nos estamos quedando sin sanidad pública…!

En el último fin de semana 37.889 casos positivos y 217 muertos. Ingresados en hospitales 12.945 personas. Solo en Madrid 4.598 casos positivos, y eso que solo se están haciendo el 50% de los test determinados como necesarios.

Los hospitales ya saturados, sin refuerzos ni siquiera para cubrir las bajas… La Comunidad de Madrid prefiere desviar pacientes y pruebas a hospitales privados o seguir medicalizando hoteles para ubicar a contagiados. Los sindicatos llaman a la huelga. Los sanitarios se expresan como agotados, desilusionados, hartos…

Según la Asociación Española contra el Cáncer ha habido retrasos, aplazamientos y paralizaciones de tratamientos, así como programas de cribado, por atender las necesidades de la pandemia, una situación que representa una «emergencia sanitaria». Algunos datos hoy en España: 300 fallecimientos por cáncer al día. Un nuevo caso de cáncer cada 2 minutos. Cerca de 800.000 enfermos de cáncer actualmente en España. Van 9,6 millones de personas fallecidas por cáncer en el mundo en 2019… No podemos olvidar esta pandemia silenciosa.

Los datos de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, en inglés) apuntan a que un 36,5% de los tratamientos oncológicos se han interrumpido en el continente, el 60,9% de los centros de oncología médica redujeron su actividad en el pico de la pandemia, lo que se tradujo en la cancelación o retraso de las cirugías (el 44% de los centros), la quimioterapia (25%) y la radioterapia (17 %). El desvío de recursos físicos, tecnológicos y humanos para tratar a enfermos de covid-19 ha supuesto un retraso en los diagnósticos de cáncer y la consiguiente pérdida de oportunidad de tratamiento, de mejora y de curación.

En cuanto al resto de los tratamientos habituales en centros de salud u hospitales, la situación es idéntica. Y lo mismo las revisiones de nueva detección de cualquier enfermedad, que no se hacen. ¿Qué va a pasar cuando pase la pandemia? ¿Cuántos van a quedar por el camino?

Tenemos que recuperar, reforzar y blindar la Sanidad Pública.

Son muchos los intereses para que esto no sea así; todos aquellos que pretenden la privatización de la sanidad, lo que buscan es el enorme negocio para sí o para sus amigos, que existe en torno a la salud. Por eso pretenden deteriorarla y que voluntariamente acudamos a las aseguradoras y hospitales privados. Pero no todo el mundo puede pagarse un seguro privado, más bien solo unos pocos. ¿Y quiénes pueden pagarse una intervención quirúrgica, un trasplante, una prótesis,…, una estancia en una UCI? Evidentemente solo algunos tienen recursos para poder costear todos estos gastos.

Si consentimos que destruyan la Sanidad Pública serán muchos más los desahuciados y muertos…

JuanM del Castillo