Las autoridades del Metro de Madrid han comenzado a implementar un programa a mediano plazo para restablecer las prestaciones en el marco de una disminución sostenida de los casos de contagios y fallecidos por coronavirus que empieza a observarse no sólo en España, sino también en otros países de Europa occidental.

En una primera etapa, Metro desplegará 49 agentes de policía para controlar manualmente el ingreso de pasajeros a las instalaciones y garantizar que se cumplan las medidas de distanciamiento social promovidas por el Gobierno para evitar que recrudezca la tasa de contagio y, al mismo tiempo, permitir que la economía ibérica comience a reactivarse.

Esta estrategia se desplegará en las estaciones más concurridas de la red como Atocha Renfe, Ópera, Príncipe Pío, Sol, Moncloa, Méndez Álvaro, Pacífico, Conde Casal, Nuevos Ministerios, Avenida América, Gregorio Marañón y Tres Olivos, entre otras.

Según informó el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, en conferencia de prensa, en los próximos días se implementará un sistema que regulará la cantidad de personas que salen y entran de cada estación y que, en caso de que esta exceda una cifra sanitariamente prudente, bloqueará automáticamente los molinetes para impedir el acceso de más personas.

Esta medida, aclaró Aguado, se suma a la obligatoriedad de utilizar mascarillas y máscaras protectoras en el espacio público y en entornos cerrados donde no sea posible garantizar la distancia social, como podría ser el caso del transporte público.

Sin embargo, desde el Sindicato del Colectivo de Maquinistas (SCMM) -que nuclea a los conductores del Metro de Madrid- señalaron que aún no están dadas las condiciones para seguir descomprimiendo las restricciones a los viajes en transporte público. “Ya se están viendo aglomeraciones en fase 1”, afirman.

Hasta ahora se veían en momentos puntuales de avería o retrasos. El martes fue lo más normal ver las aglomeraciones en trenes y andenes. Y no por culpa de averías o retrasos, sino porque hay pocos trenes y la gente al final tiene que trabajar” explicó Juan Ortiz, portavoz del gremio.

“El principal problema que tenemos, aunque la demanda es baja, es que el intervalo de trenes debería ser el menor posible para que no se acumularan pasajeros en las estaciones”, destacó Juan Carlos De la Cruz, secretario general del sindicato de conductores del Metro.

“La situación de @metro_madrid en Rivas Vaciamadrid es insostenible. Las consecuencias de esta gestión son esperas de 17min en los andenes, trenes pequeños y abarrotados. Irresponsabilidad en plena pandemia”, es la opinión de G.R.M.

Pasajeros con mascarillas accionando la palanca de apertura manual de los trenes en el Metro de Madrid.

En ese sentido, afirmó que es “difícil” poder calcular la cantidad de pasajeros por metro cuadrado como pretende hacer el Gobierno local como parte de su estrategia para aliviar las restricciones que pesan sobre la movilidad urbana, por lo que desde el gremio manifestaron que hay “mucho temor” a que el Metro se convierta en un foco de contagios considerando el favoritismo del que goza entre la población madrileña y los posibles problemas que haya en frecuencias, disponibilidad de trenes, higiene, posibilidad de realizar testeos rápidos y los sistemas de apertura manual de algunas flotas .

[¿Cómo se adaptará el transporte público al mundo pos COVID-19?]

En cuanto a la cantidad de pasajeros, las cifras que maneja el Ministerio indican que se estancó durante las últimas cuatro semanas en torno al millón de pasajeros al día en las distintas modalidades del sistema de transporte público metropolitano. Este número es un 77% inferior al total de viajes registrados en el último lunes previo a la implementación de la cuarentena en marzo, pero también es el doble de lo registrado en el primer lunes hábil del aislamiento -el 23 de marzo pasado-.  (enelSubte.com)

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