Me ha sorprendido, sinceramente, la cantidad de injurias e insultos que Rafael García Almazán, articulista de Zarabanda, nos ha dirigido en el número anterior a algunas personas de Podemos y Rivas Puede, entre ellas a mi, con nombre y apellidos. La virulencia de estos ataques, escribiendo él y yo en la misma revista, la hace todavía mas insólita.

El Señor Almazán nos llama anti-izquierdistas, agresivos, infames, mentirosos, resentidos, amargados, rencorosos, vengativos, vividores en la inmundicia, insidiosos…

Una de dos, o al Señor Almazán le ha dado una diarrea cerebral al tomar una infusión de hojas de Adelfa o se ha afiliado a VOX, partido campeón en el insulto.

También me acusa de odiar a Izquierda Unida, intentar desbancarla del poder y acabar con Podemos. ¿?

Al señor Almazán le conocí hace varias décadas; desde esa fecha no he vuelto a verle. Entonces, mientras muchos y muchas intentábamos que Izquierda Unida ganara las elecciones, y después de ganarlas, acabar con la privatización del servicio de basuras creando la empresa pública Rivamadrid, el Señor Almazán se dedicaba a torpedear a Izquierda Unida con un organización llamada Nueva Izquierda, que  no consiguió sus fines y cuyos miembros acabaron todos en el PSOE, excepto quizás el señor Almazán, que como veo ha preferido los métodos de la ultraderecha.

El Señor Almazán, cuando habla de mi odio a Izquierda Unida debiera lavarse la boca: Pertenecí a la Presidencia de Izquierda Unida y fue coordinador durante varios años de su periódico,  Tu Alternativa, gracias al cual, y porque todos los meses llegaba a los buzones de la ciudadanía, se ganaron las elecciones (entonces no había internet y muy pocas revistas existían en Rivas).

Mucho ha llovido desde entonces y tengo que reconocer que Izquierda Unida, después de 27 años de gobierno en Rivas, no es ni la sombra de aquella de finales de los 90. Aun así, sigo teniendo grandes amigos y amigas en Izquierda Unida y gran respeto por estas siglas en el conjunto del  Estado.

Tengo que decirle al Señor Almazán que no tengo odio por nadie, se lo crea o no.

No odio a Esperanza Aguirre por instalarnos la Incineradora al lado de nuestras casas y dotarnos de un metro y unos hospitales en nuestro entorno, privatizados y con unas calidades de servicio pésimas que todos y todas sufrimos.

Tampoco odio a Pedro del Cura por entregar la gestión de un polideportivo público a un fondo buitre para que lo gestione privadamente… ¡durante 40 años!.

Confunde el Señor Almazán el odio a la discrepancia y la crítica política.

Yo no pretendo desbancar a nadie del poder; aunque me permitirá el Señor Almazán, que desde mi humilde tribuna, ponga mi granito de arena en desbancar las políticas neoliberales en Rivas, las aplique quien las aplique.

Su acusación de que pretendo acabar con Podemos es de risa.

Y lo dice un señor que desde el minuto uno de la existencia de Podemos-Rivas, hace ya cinco años, nos ha acusado de todo.

Lávese la boca o la pluma, Señor Almazán. Yo he sido fundador de Podemos en Rivas, he pertenecido al Consejo Ciudadano de Podemos-Rivas durante varios años, he coordinado su comisión de Medio Ambiente, llevo pidiendo el voto a Podemos y explicando sus políticas, mes a mes, desde hace cinco años.

Es verdad que en estos últimos meses Podemos-Rivas ha sido secuestrado: ya no hay asambleas ni primarias democráticas. Pero esto, Señor Almazán,  tarde o temprano, ha de arreglarse. Podemos-Rivas volverá a recuperar su democracia interna y seguro que yo seguiré colaborando con ellos y ellas, mientras usted seguirá llamándonos “partidillos”.

Hoy por hoy, no existe a nivel nacional ninguna formación política, excepto Podemos, que consiga llevar la voz de la gente a las instituciones, que reduzca la desigualdad y trabaje por mejorar la vida de la mayoría. Aunque también es verdad que tiene que mejorar la democracia en sus círculos y respetar la diversidad de sus inscritos e inscritas. En ello estamos.

Podemos, por mucho que le pese a las élites económicas de este país, y quizás también al Señor Almazán, tiene mucho futuro. Más vale que sea así, porque el fantasma que recorre Europa en el 2019 es la extrema derecha, y con ella el retroceso en derechos y bienestar de la mayoría.

Les dejo con un texto botánico sobre el veneno de las encantadoras Adelfas, tan desconocido como quizás el veneno del amable Señor Almazán::

“Estamos tan acostumbrados a verlas en las medianas de nuestras autopistas y autovías, en jardines particulares e incluso parques, que parece raro que puedan ser algo más que simples plantas ornamentales. Pero la Adelfa guarda algunas sorpresas.

Se suele usar mucho como adorno en las medianas de las carreteras. El motivo es su gran vistosidad, su mínima demanda de agua y su gran resistencia al sol y las heladas.

Las hay en jardines privados pero también en parque públicos, algo que sólo se puede comprender por el desconocimiento o por supuesta negligencia de quienes las colocan en lugares públicos al alcance de niños y mascotas.

Y es que la Adelfa es altamente venenosa. De hecho ocupa el puesto número 9 en la lista de las plantas más tóxicas del mundo.

 La Adelfa, tanto sus hojas como las flores y las ramas, contienen unas tóxinas llamadas oleandrosida y neriosida, dos formas de glucósidos que si se ingieren pueden causar insuficiencia cardíaca, tanto en personas como en animales. También en caso de arder el inhalamiento puede ser letal, y de hecho por internet se pueden rastrear casos de envenenamiento tras usar sus ramas para hacer hogueras.

La intoxicación por adelfa es parecida a la intoxicación digitálica, entre 4-12 horas después de la ingesta se producen alteraciones gastrointestinales acompañadas de náuseas y vómitos, con deposiciones diarreicas sanguinolentas, vértigo, ataxia, midriasis, excitación nerviosa seguida de depresión, disnea, convulsiones tetaniformes y arritmia en aumento, aparece taquicardia, fibrilación auricular y bloqueo con parada cardíaca

Admire su belleza pero no se le ocurra nunca llevarse una ramita de adelfa a los labios.»

José Manuel Pachón López