Recién comenzamos el año 2020 y el problema de las basuras sigue dando quebraderos de cabeza a los municipios implicados en el conflicto ya que la competencia en materia de residuos es estrictamente municipal y corresponde a sus gobiernos buscar alternativas para la gestión de la basura que genera la ciudad.

Cuando en 1978 se pone en funcionamiento la planta de Valdemingómez, siendo alcalde de Madrid Enrique Tierno Galván, se llega a un acuerdo verbal entre los alcaldes de Madrid y de Rivas eximiendo a nuestro municipio del pago de las tasas de vertedero, en compensación por los años que estuvo recibiendo residuos de forma incontrolada en el conocido como vertedero de Autocampo.

El acuerdo verbal se respetó por parte de los alcaldes siguientes, pero siguió sin plasmarse por escrito. No entendemos cómo un acuerdo de tal envergadura, que compromete el futuro de una ciudad, no se hiciera de forma oficial y no se firmara un convenio entre las partes implicadas. Y así continuó la situación hasta el año 2012, cuando la entonces alcaldesa de Madrid no reconoció el acuerdo verbal y exigió a Rivas el pago de las tasas de vertedero.

El Gobierno municipal de Rivas se empeña en decir que la deuda que nos reclama el ayuntamiento de Madrid, sigue judicializada a día de hoy y no es así. Ya hay sentencia y los tribunales tampoco han reconocido la existencia del acuerdo verbal, condenando al ayuntamiento de Rivas a pagar las cantidades adeudadas al de Madrid.

En estos momentos, tras los recursos ganados por Madrid, Rivas ha llegado a un acuerdo con la Agencia Tributaria y ha solicitado el fraccionamiento del pago, realizando en el pasado mes de octubre ingresos por valor de 1.071.163,16€, quedando pendiente un importe fraccionado de 7.859.661,69€, con un calendario de pago que finalizará en junio de 2023.

Es muy fácil judicializarlo todo cuando se dispara con pólvora del Rey, es decir, cuando los riesgos se corren con el patrimonio ajeno y la factura la pagamos entre todos los ripenses.

Hemos pasado las fechas navideñas con la enorme preocupación de lo que podía ocurrir si Madrid no aceptaba los residuos de la Mancomunidad del Este, que desde el 27 de diciembre no podía seguir vertiendo en Alcalá de Henares por la colmatación del vaso, y si eso podía afectar el acuerdo de Rivas para verter en Valdemingómez. Finalmente, a pesar de la negativa de Más Madrid, PSOE y Ciudadanos, el ayuntamiento de Madrid ha mostrado su solidaridad con la Mancomunidad del Este, de la que forma parte nuestro municipio, y ha permitido que los residuos se llevaran a Valdemingómez.

Mientras esto ocurre, tenemos en Rivas Vaciamadrid una planta de tratamiento de residuos que fue la inversión estrella del gobierno de IU hace unos años, pero que jamás ha funcionado. Sólo sirve como museo y supuestamente para hacer demostraciones de su proyecto experimental, que fue novedoso hace una década. Hoy en día, el Gobierno municipal no sabe qué futuro darle a la planta, ni siquiera sabe si tiene futuro porque en el año 2018 se hizo una provisión a largo plazo por desmantelamiento, retiro y rehabilitación de la nave destinada a desarrollar el acuerdo suscrito con la empresa de la planta de tratamiento, por importe de 185.032,32€ y, por otro lado, se han continuado con las actividades de I+D+i, realizándose más pruebas y modificaciones tecnológicas que, supuestamente avanzan sobre su fiabilidad. ¿Cuál será el futuro de la planta de tratamiento de residuos y de las basuras de nuestro municipio?

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