El joven triatleta Sergio Muñoz, del Club de Triatlón Diablillos de Rivas (Madrid), se recupera en su domicilio del atropello que sufrió cuando entrenaba con su bicicleta por primera vez desde que se decretara el estado de alarma.

El joven triatleta Sergio Muñoz no olvidará nunca ni las semanas sin poder entrenar debido al confinamiento ni el primer día que volvió a subir a una bicicleta para entrenar al aire libre, ya que esa jornada se saldó con múltiples golpes y una fisura en una muñeca, tras ser arrollado por un vehículo.

Muñoz, de 19 años y del Club de Triatlón Diablillos de Rivas (Madrid), ahora se recupera en su domicilio en Plasencia (Cáceres), después de este suceso que ocurrió el pasado 2 de mayo cuando fue arrollado por un turismo que se dio a la fuga.

El deportista bilbaíno recuerda que después de muchos días de entreno con el rodillo en el balcón de su casa decidió salir con su bicicleta para probar sensaciones y aprovechar la primera oportunidad que había para practicar deporte al aire libre, tras el estricto confinamiento de las primeras semanas del estado de alarma.

Cuando circulaba por la zona de Cañada Real, un vehículo que iba a gran velocidad lo atropelló y se dio a la fuga. Entonces «choqué con la puerta derecha del coche y volé por encima del vehículo y, aunque no me acuerdo de muchos detalles del momento, tengo claro que el vehículo que me atropelló no paró ni su conductor vino a interesarse por mi estado», explica.

Varios testigos del suceso fueron los que primero socorrieron al triatleta, que informaron a la policía local, que pudo localizar el conductor del vehículo que se había dado a la fuga.

«No sé quién es y la verdad es que tampoco tengo ganas de saberlo, porque ahora lo único que me importa es recuperarme del todo y seguir con mis estudios en la Universidad de Extremadura y volver a la competición en cuanto nos dejen», asegura.

Por suerte, el accidente se saldó para Muñoz, con tan solo algunos dolores musculares y una fisura en una muñeca. Ello le permite poder ahora hacer ejercicios de movilidad articular e isométricos que le manda su entrenadora, a la espera de poder volver a la piscina o a montar en bicicleta.

El triatleta ansia volver a competir y recuerda que se quedó a las puertas de disputar el campeonato de España de Duatlón, previsto en Soria, y que se tuvo que suspender debido a la crisis sanitaria. (efe)

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