El Hospital Universitario del Sureste, de la red pública
sanitaria de la Comunidad de Madrid, ha colocado con éxito a un paciente una
prótesis osteointegrada de conducción vía ósea, denominado por sus siglas en
inglés BAHA (Bone Anchored Hearing Aid). Se trata de un procesador de sonido
anclado a un implante de titanio fijado al cráneo y que permite al paciente la
audición por una estimulación directa del hueso. Una vez situado en la cavidad,
la intensidad de la audición la controla directamente el paciente a través de su
móvil.

Se trata de una intervención y de una técnica muy similar a la que se realiza en
odontología para la implantación de piezas dentales. Con el fin de facilitar la
audición en personas con hipoacusia se realiza una incisión retroauricular donde
se fija el implante de titanio. De este modo, se pretende integrar el implante en
el hueso y anclar sobre él una prótesis auditiva para que el sonido se transmita
directamente por la vibración del cráneo.

Esta técnica, realizada por el Servicio de Otorrinolaringología del Hospital del
Sureste, que dirige el Dr. Jesús Martínez Salazar, está indicada en pacientes
con hipoacusias de transmisión o mixtas, ya sean unilaterales o bilaterales, y
con vía ósea conservada. Sobre todo está pensada para pacientes que, por
distintas consideraciones médicas o por no adaptarse convenientemente, no
pueden utilizar los audífonos de vía aérea convencionales: malformaciones
faciales, o del oído externo u oído medio; o cavidades postquirúgicas que no
dejan de supurar; o con otoesclerosis, que no quieren o deben ser operados.

Las ventajas de la utilización del BAHA son considerables ya que mejora la
calidad de vida de los pacientes, con las indicaciones anteriormente
presentadas, evita el rechazo estético que provocan los audífonos externos
tradicionales y tiene una relación coste-efectividad altamente positiva. A todo
esto, hay que añadir la facilidad y comodidad que tiene el paciente de controlar
su audición a través de su teléfono móvil.

La incidencia de trastornos susceptibles de beneficiarse de esta técnica en la
población suele estar en torno a los 12 casos por millón de habitantes al año.
Extrapolando estos datos, se considera que dos o tres pacientes del área de
influencia del Hospital se podrán beneficiar de este avance cada año.

CASO DEL HOSPITAL DEL SURESTE

En el caso intervenido en el Hospital Universitario del Sureste, el paciente
presentaba una malformación congénita del oído externo, hipoplasia del
pabellón auricular derecho, con malformación del conducto auditivo externo,
pero con el oído interno conservado.

La intervención consistió en colocar un implante de titanio, similar al que utilizan
los dentistas, en el cráneo. Posteriormente, sobre ese implante se acopló un
audífono especial que recoge el sonido del ambiente y lo transmite a través del
hueso hasta el oído interno que está sano. De esta forma, se ha conseguido que
el paciente pueda oír a pesar de la malformación. La última fase consistió en la
colocación de una epítesis de pabellón auricular con el fin de dar una solución
mucho más estética y que el paciente pueda desarrollar una vida normal.

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