El Partido Socialista se presenta a las elecciones generales para ganarlas, eso es una verdad indiscutible. Y las gana, otra verdad que nadie cuestiona. Por tanto el presidente por derecho es Pedro Sánchez, candidato por el PSOE.

La primera obligación del candidato a presidente del país, es gobernar. Gobernar en representación y en beneficio de toda la ciudadanía, de los que le han votado y también de los que han votado otras opciones políticas. Pero el paso previo para gobernar es construir un equipo capaz de hacerlo, o sea conformar un gobierno.

Por tanto, señor Pedro Sánchez, el único responsable de que llevemos cuatro meses sin gobierno y con el país paralizado, es usted.

Sabemos que lo fácil es gobernar con mayoría absoluta, el presidente y su gobierno ‘hacen lo que les da la real gana’. Pero la verdadera esencia de la democracia, es tener que gobernar concitando la representación de todos (o de la mayoría) y hacerlo para todos y todas.

Y esta es la cuestión, el PSOE no tiene mayoría absoluta (28,7%) y por tanto se tiene que poner de acuerdo con Unidas Podemos (14,3%) y otras formaciones políticas cuyos diputados sumen esa mayoría necesaria. Para eso la prepotencia, la arrogancia y la exclusión sobran. Hace falta amplitud de miras, humildad y sentido de la responsabilidad.

Las ciudadanas y ciudadanos españoles ya han votado, han dicho que quieren un gobierno de izquierdas, mayoritariamente han votado a opciones progresistas, no quieren que gobiernen las derechas. Es obligación de usted señor Sánchez, dar cuerpo a ese gobierno que represente a la mayoría de los españoles y españolas.

En un primer intento no ha habido acuerdo entre PSOE y Podemos que son los principales actores en ese hipotético gobierno. Probablemente por ambas partes ha habido exceso de testosterona, artimañas y mucho cacareo. A tiempo estamos de intentarlo de nuevo. La cosa debería de estar fácil: el presidente es Pedro Sánchez, máximo responsable y última palabra; el PSOE tiene siete millones y medio de votos, Unidas Podemos casi cuatro y cerca de otros dos millones el resto de partidos necesarios para configurar la mayoría necesaria Parece lógico que cada cual tenga la representación proporcional a los votos delegados por sus representados, porque los votos valen todos igual, los del PSOE, los de Podemos y los del resto de los partidos. Eso sí, la mayoría obtenida por P. Sánchez le acredita para mandar en el gobierno y tener la última palabra.

Si esto es así de fácil ¿por qué no se ponen de acuerdo? Cuando unos y otros se sientan a negociar, hacen propuestas de máximos, pero la negociación consiste en llegar a acuerdos equilibrados en función de lo que cada uno ofrece. Y sobre todo el debate es en la mesa de negociación, no en declaraciones públicas, falsas revelaciones, mensajes manipulados, culpabilizaciones absurdas del contrario, insultos barriobajeros, exclusiones, prepotencia y amenazas.

Los españoles ya han votado y no quieren hacerlo de nuevo. No vale forzar a la ciudadanía a hacerlo de nuevo una y otra vez hasta que salga el resultado que a uno le conviene. Estamos hartos de que los políticos lo que evidencien sea su ineptitud y no su capacidad negociadora y su valía, que es por lo que se les ha elegido. Aquellos que creen que unas nuevas elecciones les tratarían mejor, puede que se equivoquen, el culpable primero del fracaso es el que tenía la autoridad y la responsabilidad de conseguir el acuerdo.

No se engañe señor Sánchez, usted es el primer responsable de que haya o no gobierno. Y los españoles le han dicho que lo quieren de izquierdas…

JuanM del Castillo