. El Ayuntamiento de Morata de Tajuña, a través de la Concejalía de Cultura, continúa apostando por la difusión de la lectura. Sólo durante el último año, el Consistorio ha invertido cerca de 30.000 euros en mejoras como la sustitución del antiguo sistema de climatización, la instalación de una mampara divisoria entre las secciones, la renovación del mobiliario o equipos informáticos.

La mejor insonorización de las zonas infantil-juvenil y de adultos era una de las demandas de los usuarios del centro de lectura. Ahora, gracias a una inversión de 7.500 euros, se ha instalado una mampara de separación acristalada con una puerta automática que, en palabras del concejal de Cultura, David Loriente, durante su visita a la Biblioteca Municipal, “garantizará la tranquilidad en la zona de adultos y evitará las quejas de los usuarios”, que hasta ahora veían complicado compaginar una labor de estudio con el murmullo o los juegos de los más pequeños.

Mejoras que se suman a la adquisición de tres equipos informáticos, con una subvención de la Comunidad de Madrid, a la sustitución de la puerta de acceso, la compra de baldas, la compra de un tatami para actividades de cuentacuentos con los más pequeños, o la sustitución de la antigua máquina de climatización por valor de 19.000 euros.

“Estas inversiones demuestran el interés del Equipo de Gobierno por mejorar nuestra biblioteca y el confort de sus usuarios”, recordó el concejal de Cultura, para quien este tipo de actuaciones y la programación que se organiza en el centro han repercutido en que fuese premiado en el Concurso de Proyectos de Animación Lectora del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. El proyecto con el que concursaba la biblioteca llevaba por título “No son molinos, amigo Sancho… Son GIGANTES” y fue distinguido con el Premio María Moliner con el puesto 14 de entre las más de 600 propuestas presentadas de municipios de entre 5.000 y 20.000 habitantes.

Con cerca de 17.000 volúmenes, de ellos 15.000 en formato libro, la Biblioteca Municipal de Morata cuenta con más de 3.000 usuarios, muchos de los cuales, en torno a 1.860, son niños. Un “motor cultural” del pueblo, como reconoce su responsable Óscar Ortego, cuyo sentido es “que la gente tenga afición por la lectura” consiguiéndolo a través de una “biblioteca moderna” con un club de lectura, diversas actividades y el proyecto Biblioteca Integrada para descubrir a los niños del CEIP Claudio Vázquez la pasión por los libros.

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