Enmarcado dentro de la Estrategia de Prevención y Gestión de Residuos 2018-2022, el Ayuntamiento de Madrid elaborará un plan de cierre programado de la línea de incineración del centro tecnológico de Valdemingómez, con 2025 como horizonte, según declaraciones de la delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés. El plan de residuos contempla una importante transformación del centro tecnológico de Valdemingómez para mejorar las tasas de recuperación de materiales, el tratamiento del cien por cien de los residuos, la reducción hasta la eliminación de la incineración y un mejor aprovechamiento de los recursos recuperados, como el biogás, a la vez que se reducen de manera significativa los impactos de olores, que cuenta con su propio plan.

“No estamos en la situación que quisiéramos (en cuanto a los olores) pero estamos haciendo un gran esfuerzo”, ha declarado Sabanés tras la Junta de Gobierno. Los olores procedentes de Valdemingómez “ya han empezado a disminuir en algunos casos pero no es suficiente”.

La Estrategia tiene un presupuesto hasta 2022 de 1.554 millones de euros. Con ella se reducirá el 50 por ciento de la incineración durante la vigencia de la estrategia, de modo que en 2025 esta técnica desaparecerá de Valdemingómez. De ahí se pasará a elaborar un plan de cierre de dicha línea al término de la vigencia del contrato de la incineración.

En el avance hacia el residuo cero y la economía circular, el objetivo a corto plazo para la ciudad de Madrid es alcanzar el 35 por ciento de vertido para 2020, lo que se espera conseguir con las diferentes medidas de mejora de las recogidas selectivas y de recuperación de materias en las plantas de tratamiento. Este programa proyecta la recogida selectiva de la materia orgánica para el cien por cien de la ciudadanía y de las empresas; impulsa el agrocompostaje y el aprovechamiento de este recurso; introduce más fracciones para recogida selectiva y avanza hacia la reutilización de los objetos para que tengan una segunda vida.

Reducir los residuos generados, reutilizar y reciclar más son la base para conseguir los objetivos marcados por España y la Unión Europea. Conseguir reducir los residuos generados en un 10 por ciento respecto a 2010 en 2020, llegar a un 50 por ciento de preparación para la reutilización y el reciclaje de las fracciones reciclables en 2020, frente al 19,6 por ciento actual son otros de los objetivos.

También depositar un máximo del 35 por ciento de los residuos en vertedero y alcanzar un 2 por ciento de reutilización en residuos textiles, residuos de aparatos eléctricos y electrónicos o muebles.

Para informar y dinamizar la transición social hacia una economía circular y el residuo cero, se creará la Agencia de Prevención de Residuos y Economía Circular, que reforzará las medidas de prevención y reutilización de residuos.

También se establecerá una plataforma de información de residuos de Madrid que compile, analice y traslade a la ciudadanía información relevante y datos concretos sobre generación de residuos, actividades de prevención, sistemas de gestión y tratamiento y costes de los mismos.

El sistema de gestión de residuos corresponde a los ayuntamientos, esto es recoger y tratar los residuos pero las competencias sobre qué se pone en el mercado, quién paga y cómo paga el coste de los residuos que se producen escapan a su ámbito competencial.

Mientras, la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, anuncia una inversión de 300 millones para nuevas instalaciones

 

El Gobierno regional continúa dando pasos para construir la planta de tratamiento de basuras en Loeches, que genera un fuerte rechazo entre los vecinos. De momento, ha iniciado el procedimiento para llevar a cabo las expropiaciones de los terrenos. La infraestructura corre prisa porque el vertedero de Alcalá de Henares, donde se acumulan a cielo abierto los desperdicios que generan 650.000 vecinos del este de Madrid, se colmatará a finales de 2018. Medio Ambiente anunció ayer ayudas de 300 millones hasta 2014 a las mancomunidades que gestionan la recogida de basura para paliar los déficits de la red actual.

La planta recibirá los desperdicios de unas 650.000 personas de 31 municipios del este de la región, entre ellos algunos tan importantes como Alcalá (203.000 habitantes), Torrejón de Ardoz (125.000) o Coslada (91.000).

El complejo de Loeches se ha  convertido en uno de los protagonistas de la presentación de una inversión de 300 millones para mejorar las infraestructuras de gestión de las basuras, anunciada por el consejero de Medio Ambiente Pedro Rollán. La Mancomunidad del Este será la primera que reciba fondos, por la urgencia de la situación con su vertedero próximo a cerrar y el que le tiene que sustituir (Loeches) a la espera. “Es una situación acuciante”, comentó el consejero

La Consejería admite que es necesario dar un giro a la política seguida hasta ahora. El Plan Regional de Residuos Urbanos (2006-2016) no ha conseguido mejorar el ratio de recuperación, que ha pasado del 15% al 16%.

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