En estos días de pesadilla, somos muchas las personas que estamos alarmadas con la campaña de carroñera de odio de la ultra derecha y la derecha extrema, como diría Pablo Iglesias,

Aprovechando el dolor, una vez más, de las personas, por sus pérdidas de seres queridos y por el impacto psíquico tremendo del confinamiento, se ataca al Gobierno Nacional sin ningún rigor y se les responsabiliza hasta de las plagas de Egipto. Un ejército de personas trabajan en las redes sociales con un solo objetivo: difundir mentiras sobre la gestión del gobierno de coalición.

¡Vomitivo!

Una oposición razonable, sin fines espurios, podría criticar, lealmente,  las medidas del gobierno y proponer alternativas, como lo hacen en otros países. Pero no, aquí en España, no hay oposición constructiva, quizás porque no tengan alternativa alguna a las medidas que se están tomando.

Si hay algo claro en esta pesadilla es que todo el planeta está siendo afectado por el mismo virus. En todos los países hay contagiados y fallecidos. Y los gobiernos de todos los países, de diferentes colores políticos, hacen lo que pueden para evitarlo. Salvando quizás a los mezquinos Trump y Bolsonaro.

Es más, en situaciones límite como éstas, todos los gobiernos, da igual el color,  se rodean de expertos y siguen sus directrices. En esta pandemia, curiosamente, los expertos que están asesorando al gobierno de coalición, fueron designados anteriormente por el PP. A la derecha se les ha olvidado este detalle, porque todos los días están machacando en los medios de comunicación y redes sociales al eminente y muy querido por muchos y muchas,  Doctor Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias.

Si mañana hubiera un terremoto mundial, seguro que esta rancia derechona que tenemos, culparía al Gobierno Nacional de los temblores en nuestro país.

A mi lo que realmente me interesa en esta crisis y en otras, no es quién tiene la culpa de las mismas, sino las medidas que se han tomado para que el país sea capaz de afrontar situaciones de este tipo, y las medidas que se tomarán para evitar que la gente se empobrezca o que nuestros servicios públicos, nuestros derechos y bienestar social  mermen.

Veamos.

En la crisis del 2008-2014, tanto los gobiernos del PSOE como del PP, redujeron casi a cero las ofertas de empleo público y también el sueldo de los y las  funcionarias. Congelaron las pensiones y aumentaron la edad de jubilación y los requisitos para obtenerla. Rescataron con dinero publico a la banca. Recortaron la sanidad, la educación, la ayuda a la dependencia,  los servicios públicos en general. Privatizaron lo poco que quedaba del patrimonio industrial público. Tanto unos como otros, reformaron la legislación laboral para privar de estabilidad y derechos laborales a las personas  trabajadoras.  Redujeron el subsidio de desempleo. Ambos pactaron para reformar la Constitución y dar prioridad a las deudas antes que a los gastos esenciales de la ciudadanía.

En el 2013, España pasó a encabezar en Europa el ranking de desigualdad, los salarios medios bajaron y los más altos subieron. El consumo de alimentos se contrajo en un 20%. El riesgo de pobreza severa alcanzó un porcentaje del 20% de la población española. El desempleo ascendió al 26%, y tan sólo el 61% de los parados cobraba prestación económica.

Es decir, la crisis se produjo en todo el mundo, y seguramente ni el PP ni el PSOE tuvieron responsabilidad en ello, pero sí que la tuvieron en la gestión que hicieron de ella desde sus respectivos gobiernos, empobreciendo a las personas mas vulnerables y  enriqueciendo a los más pudientes,  y de paso, recortando derechos ciudadanos.

¿Qué medidas han tomado, de momento, el gobierno actual de coalición PSOE-Unidas Podemos en la crisis de la pandemia del coronavirus?

Se ha prohibido el despido mientras dure el estado de alerta. Y para facilitar esta medida, se ha accedido a que los trabajadores y trabajadoras rescindan temporalmente su contrato laboral (ERTE) y pasen a cobrar la prestación por desempleo, incluso no cumpliendo los requisitos de cotización. Los trabajadores temporales también se acogerán a esta protección.

Prestación extraordinaria a los autónomos por cese de actividad. La primera vez que reciben algo así.

Se prohíbe los desahucios durante seis meses y los cortes de agua y energía mientras dure el estado de alerta.

Prestación económica y solución habitacional inmediata a personas vulnerables, sin hogar o víctimas de violencia machista.

Moratorias y ayudas en el pago de hipotecas y alquileres.

A la fecha que escribo este artículo (28 de Abril), el Gobierno se ha comprometido a que en mayo de este año, toda la ciudadanía pueda cobrar una renta mínima de subsistencia, aunque aun no se ha especificado la cuantía. Esta medida, reivindicada desde los tiempos del 15M,  es toda una revolución económica, ya implantada en algunos países, incluso en Euskadi, y que servirá para erradicar definitivamente la pobreza extrema de las personas sin recursos, y de paso, para revitalizar el consumo y por tanto la producción empresarial de nuestro país.

Sin duda, esta pesadilla de pandemia traerá consigo, de nuevo, meses o años de crisis. Espero que el Gobierno de coalición siga como hasta ahora: velando por la salud de nuestra ciudadanía y mejorando la vida de las personas más vulnerables. Espero que además, afronte los grandes retos que tiene España, como son el combate contra la pobreza de una parte de la población, la temporalidad laboral, la privatización y el cambio productivo necesario para luchar contra el cambio climático y de paso, diversificar la producción para que el turismo no sea casi nuestra exclusiva fuente de ingresos.

Si el Gobierno de coalición afronta todo eso, desde esta tribuna, sólo tendré que decirles ¡Chapó!. Veremos.

Les dejo con unas palabras de Pablo Iglesias, Vicepresidente del Gobierno:

 “España entera está de acuerdo en que hay que reforzar la sanidad pública y cuidar más a sus trabajadores, en que nuestra industria debe ser más fuerte, en que hay que defender lo común, en que saldremos de esto juntos. La mano del Gobierno está tendida para trabajar unidos.

José Manuel Pachón López