En el artículo anterior hablábamos del Boyero (Bootes), el conductor de bueyes y sus perros acompañantes. Pues bien, en el cielo también se encuentran estos “amigos del hombre”, representados en la constelación de “Canes Venatici”, es decir: los “Perros de Caza”.

Los canes, sostenidos con correas por Bootes, eran Asterion y Chara. Se da la circunstancia que, a pesar de que la historia del Boyero está íntimamente ligada a los Perros de Caza, esta última constelación no formaba parte de las creadas por Ptolomeo, sino que fue “puesta” en el Cielo por Johannes Hevelius, mucho después, debido a diversos errores de traducción del griego al árabe y de este al latín, un lío.

Esta constelación es realmente vistosa, pues presenta una de las estrellas dobles más fáciles de observar y más bonitas. Se trata de Cor Caroli (Alfa Canum Venaticorum), estrella metálicamente peculiar, muy brillante y sólo a 110 años-luz de nosotros. Debe su nombre al Rey Carlos II de Inglaterra y fue asignada en 1725 por el astrónomo Edmund Halley, sí, el del Cometa. No penséis por la foto 2 que las componentes de Cor Caroli están muy juntas, sino separadas por una distancia de 650 UA, es decir: 650 veces la distancia Tierra-Sol. La mag. de la estrella principal es de 2,80, por lo que os podéis imaginar su brillo. Aconsejo para su observación empezar con un ocular de 20 mm. e ir bajando, por ejemplo, hasta 6 mm.

La segunda estrella (Beta CVn), Chara, de 4,26 mag. es muy similar a nuestro Sol, no conociéndose hasta el momento, planetas a su alrededor. Las dos estrellas siguientes hasta la mag. 5 (alcance medio del ojo humano) son 5 Canum Venaticorum, gigante amarilla de magnitud 4,77 y 6 Canum Venaticorum, también gigante amarilla, pero de magnitud 5,01. A partir de ahí, existen unas 40 estrellas observables más, hasta la mag. 6,5.

Como objetos notables de “Cielo Profundo” tenemos en CVn seis objetos Messier (Cinco galaxias y un Cúmulo globular) y unos ocho del New General Catalog (NGC). El primero del Messier es M51 (Foto 3), la extraordinaria “Galaxia Remolino”, que dista del Sol unos 15 millones de años luz y tiene una compañera asociada, NGC 5195. Como recordaréis, M51 es una de las galaxias más brillantes y no es necesario ningún telescopio para verla. Bastan unos buenos prismáticos, como siempre aconsejo, de 7×50.

M63, la galaxia del “Girasol” (Foto4) es el segundo objeto Messier y está de alguna manera ligada a M51, formando un grupo importante de galaxias. Es espiral y tiene multitud de brazos con grandes zonas de formación de estrellas. Se ha determinado con observaciones del Hubble que tiene 2 brazos principales, aunque difíciles de observar.

La espiral M94 (Foto 5) tiene una estructura “anillada” compuesta por tres aros con enormes regiones de formación estelar claramente visibles. De hecho, las regiones internas de ésta galaxia, se consideran las más brillantes entre las galaxias normales. Forma parte de un pequeño grupo que, en la segunda parte, describiré con más detalle.

Termino esta primera parte señalando que, aunque la mejor época para observar CvN es el mes de Mayo, también puede ser observada en otros meses del año. Sus constelaciones vecinas son: el Boyero, Coma de Berenice y La Osa Mayor. En verano suele estar “tumbada” y por tanto es algo irreconocible, pero no importa, porque tenemos la referencia de La Osa Mayor, que nunca defrauda si…

 ¡!Miramos al Cielo¡!

M. Manero