Iñigo Errejón anuncia su integración en la plataforma ‘Más Madrid’ promovida por Manuela Carmena. Inmediatamente Pablo Iglesias ‘se rasga las vestiduras’, lo convierte en una afrenta  personal y pretende arrastrar a todo PODEMOS con él.

Iñigo Errejón había concluido que formando un bloque único, junto a Manuela Carmena, actual alcaldesa de la capital, la izquierda tiene más posibilidades de volver a ganar las elecciones al ayuntamiento de Madrid y también la presidencia de la Comunidad. Él no renunciaba a seguir siendo candidato a la Comunidad de Madrid (CM) por Podemos, ni se ha marchado del partido que él mismo creó, por el contrario ha dicho que “en ‘Más Madrid’, que pretende ser la plataforma electoral de confluencia, están invitadas a integrarse todas las fuerzas de izquierda, para ganar el Ayuntamiento y la Comunidad”.  Y me pregunto ¿cuál es el problema? ¿Errejón está haciendo algo malo, malísimo…, algo distinto a lo que ya ha sucedido anteriormente y en muchos lugares de este país?

Pero el Secretario General de Podemos se ha apropiado esa decisión como si fuera un agravio a él mismo. En su carta a los inscritos, no menos de siete veces habla de ‘yo’, ‘de mi’, ‘estoy tocado y triste’, ‘no doy crédito’, ‘siento vergüenza’, ‘yo le propuse para la CM’,…, además de otras expresiones poco afortunadas en declaraciones como ‘me siento traicionado’, etc. Al señor Iglesias se le olvida que él es el máximo representante de un partido político, que cuando hable tiene que hacerlo en nombre de ese partido y velar por lo mejor para quienes representa, inscritos y ciudadanos (los que le votaron y los que no), sus expresiones en primera persona son para las reuniones internas o para su intimidad.

La decisión de Errejón (sin restar la importancia que tenga al interior de Podemos), podría haberse gestionado de otra manera bien distinta, en lugar de hacer de ello un drama (personal y colectivo) y seguir echando ‘leña al fuego’, se podría haber planteado desde la perspectiva del respeto a las decisiones personales de cada cual, desde la nueva oportunidad que se le presenta a la izquierda para acudir todos unidos a las elecciones autonómicas, como una forma más de confluencia de la que alegrarnos todas, etc. Y otros muchos argumentos en positivo, para no seguir creando conflicto y desaliento en la ciudadanía.

En las elecciones anteriores, Podemos formó parte de ‘Ahora Madrid’ que fue la plataforma de soporte de Manuela Carmena, y todo el mundo lo aceptó con normalidad y lo apoyó. Hace unos meses, Carmena dijo que no se presentaría como Podemos y lo haría desde su propia Plataforma electoral, tampoco Podemos anatemizó a la alcaldesa. En Andalucía, las siglas de Podemos se han diluido en la formación electoral junto con Izquierda Unida ‘Adelante Andalucía’, tampoco han sido expulsados por ello, ni nadie les ha llamado traidores. En Galicia, Cataluña, Valencia,…, Podemos se presenta dentro de formaciones políticas como ‘En Marea’, ‘En Común Podems’, ‘Compromis’,… Y  en ningún momento esto ha causado ningún cisma.

En estos días mucha gente escribe sobre los males que afectan a Podemos, también yo voy a enumerar los que me parecen de mayor relevancia:

  • Falta de referentes (personas e ideologías)
  • Un excesivo protagonismo y culto al líder
  • Falta de una estructura organizativa fuerte (por descuido o no)
  • Falta de respeto a las propuestas y/o decisiones de los círculos
  • Imposición de personas afines en puestos de dirección
  • Desvinculación de la problemática y las inquietudes de la ciudadanía

He entendido siempre a Podemos como una ‘herramienta para el cambio’, frase mil veces repetida, donde ni es importante el nombre ni las personas.

Ya hay distintas voces (los responsables autonómicos) que claman por la unidad. Incluso Irene Montero ya anunciaba la intención de Podemos Madrid de intentar un acuerdo integrador.

Desde la sensatez y la responsabilidad, a la izquierda no le queda otra solución que presentarse juntos para ganar el Ayuntamiento de la capital y la presidencia de la CM, la estrategia para ganar la presidencia del Gobierno de la nación es buen ejemplo de ello. Cualquier otra actitud personal o aventura política nos llevará al fracaso y después no valen lamentos (aunque el discurso lo soporte todo).

En una de las muchas cartas al líder de Podemos, alguien le decía “señor Iglesias, de los diez que aparecían como fundadores de Podemos solo queda usted, ¿se ha preguntado cual puede ser el problema?…”. Y yo añado “los políticos solo se apuntan los éxitos ¿no son responsables también de las meteduras de pata y los fracasos?…”.

Debemos llamar a la autorreflexión y a la calma en momentos tan delicados como el que en estos días estamos viviendo. Nos reconducimos o Podemos seguirá en ‘caída libre’ y las clases trabajadoras sin alternativa ni esperanza.

Constatamos que la derecha y la ultraderecha, apoyadas por los poderes financieros, están en pleno auge. Las izquierdas debemos convocarnos a la generosidad, a la responsabilidad y a la unidad de todas las fuerzas del cambio (personas y grupos), para que juntas podamos ganar de nuevo un gobierno de izquierdas en nuestra ciudad, en la capital y en la CM. De ninguna manera debemos consentir que en Rivas haya un gobierno de derechas, que se pierda el Ayuntamiento de Madrid y que la CM siga estando en manos de partidos corruptos y contrarios a las políticas sociales y de igualdad para todas.

JuanM del Castillo