1. Reducir la grasa corporal

Para reducir la grasa corporal, se necesita hacer respiración profunda, ejercicio continuado y tener una dieta regulada, pero las costumbres de la vida hoy en día no son así. Cada vez hay más alimentos demasiado dulces y procesados, creados para atraer el paladar humano, y que estimulan la secreción de insulina, alimentos hechos de harina, alimentos completamente de hidratos de carbono y alimentos fritos con muchas calorías. Y el consumo de estos, es la principal causa de que se formen enconamientos dentro del cuerpo, ya que aumentan la acumulación de grasa, y si hay mucha grasa en el cuerpo, los anticuerpos reaccionan muy rápidamente, siendo irremediable que aumenten los enconamientos.

2. Consumir abundante agua

Entre el 70 y el 80% de nuestro cuerpo está formado por agua y tiene un papel muy importante siendo esta agua el que hace que las células, las toxinas y los desechos del cuerpo fluyan debidamente para que las toxinas y los desechos corporales sean expulsados mediante la orina, los excrementos, el sudor, etc. Si faltase agua en el cuerpo, las toxinas y los desechos se acumularían en la sangre, enturbiándola y provocando que el flujo de la sangre se ralentizase o se taponase, derivando a problemas de salud al no poder nutrir bien el cuerpo.

3. Mantener siempre el cuerpo caliente

Cuando la temperatura baja, la actividad en los seres vivos decae. De este modo, si no se mantiene una temperatura corporal normal de 36,5 grados y se tiene una temperatura corporal baja, la capacidad del sistema inmunológico decae, ya que al verse mermada la capacidad de las células del sistema inmune, tales como los glóbulos blancos, estos no son capaces de eliminar y digerir las bacterias debidamente.

4. Consumir alimentos seguros e ingerir poca cantidad

Al ingerir poca cantidad de alimentos, la actividad se vigoriza y se vuelve normal, ya que no se carga a los órganos. De este modo, el cuerpo y la mente se sienten en paz, ya que la actividad corporal se fomenta, siendo más rápida la recuperación del cuerpo al cansancio, lo que deriva en una menta clara y un cuerpo más ligero. Dando un paso más, si se consumen buenos alimentos y encima se ingiere poca cantidad, las horas de sueño disminuyen, ya que los alimentos se digieren completamente, mejorando la expulsión de los excrementos y la orina, mejorando también así el flujo sanguíneo. Por otro lado, si se ingiere en exceso, debido a la putrefacción de los alimentos se generan toxinas dentro del cuerpo, lo que deriva a que el cuerpo esté más cansado. Esto se debe a que lo normal es que los alimentos consumidos, alberguen en el cuerpo entre 8 y 24 horas, pero si por falta de consumo de fibra, surge una anomalía en la capacidad de los órganos, el cuerpo puede llegar a albergar los alimentos consumidos hasta 200 horas. Y es en estos casos, cuando las bacterias habitan en los alimentos putrefactos y causan enfermedades, por las toxinas y los desechos que se generan. Por tanto, es importante consumir siempre la suficiente cantidad de fibra al comer.

Además, el consumo moderado de alimentos debe ser una dieta equilibrada en la que se consumen solo los alimentos necesarios. Se sabe desde hace mucho tiempo que el consumo de una cantidad moderada de alimentos alarga la vida de las células ya que ralentiza su envejecimiento, y está demostrado por el profesor Sinclair de la universidad de Harvard que comer poco alarga la vida. Además, no solo es importante la digestión de los alimentos consumidos, sino que también es importante evitar o frenar el consumo de toxinas por medio de los alimentos que se consumen. Por lo que es bueno consumir alimentos que no tengan modificaciones externas, eligiendo productos ecológicos y sin productos químicos como son los insecticidas, adaptando la dieta conforme a la necesidad de cada cuerpo, dependiendo de las alergias alimenticias que pueda tener cada uno.

5. Mirar siempre dentro del corazón para dominar los 6 órganos y las 6 vísceras, y disfrutar del estrés.

Un dicho antiguo dice que “el origen de la enfermedad está en el corazón”. Esto es porque cuando la armonía y el equilibrio del corazón se rompen aparecen muchas enfermedades. Es normal que cuando el cuerpo no está bien, uno se preocupe, pero también es normal que cuando una preocupación dura mucho el cuerpo enferme. De este modo, el cuerpo y el corazón son distintos pero son uno. Esto es porque, al igual que el espíritu está viviendo dentro de nuestro cuerpo, el corazón vive en los 6 órganos y las 6 vísceras, morando por el cuerpo. Por lo que, si el corazón está tranquilo, los órganos y las vísceras también están tranquilos, teniendo el cuerpo saludable. Pero si el corazón está intranquilo, el cuerpo también lo está y ahí es cuando le vienen las enfermedades. Por tanto, la salud del corazón, es la salud del cuerpo, y es por ello, que se dice que la salud del cuerpo es la salud del corazón, que está en la felicidad y la esperanza que surge del agradecimiento.

6. Tomar mucho aire fresco

Es grande el desconocimiento de que la expulsión de toxinas por medio de la respiración es un 70-80% más que la expulsión de toxinas mediante la orina, las heces y el sudor. De este modo, la respiración es así de importante y lo más importante para vivir. De igual modo, el respirar aire contaminado, aire turbio, aire con humo de tabaco o aire frío entre otros, es la causa de miles de enconamientos. Por lo que es bueno y recomendable que en los días libres, se vaya al campo, a la montaña o al bosque a dar un paseo y hacer respiración profunda para tomar mucho aire fresco.

Kilsoo Lee (traducción Kahi LS)