Como no podía ser de otra forma el mito Leda y Zeus atrajo a artistas tan surrealistas y geniales como Salvador Dalí, que en 1949 alumbró este precioso cuadro donde Leda (Realmente Gala) y el Cisne (Realmente Dalí) acaricia, sin tocar, la cabeza de Zeus, en una representación etérea donde todos los objetos flotan en un espacio imaginario (Foto1).

Desde el punto de vista cosmológico, los objeto más interesantes de la constelación son: la región Cygnus X y el objeto Cygnus X-1.

            Cygnus X es una región de formación estelar de  un tamaño de 10 grados, a una distancia de 4,5 años-luz del Sol. Ha sido estudiada en detalle por el telescopio de infrarrojos Spitzer, y se encuentra detrás de la “Grieta del Cisne”, un grupo de nubes de polvo interestelar situada en medio, por lo que resulta difícil su estudio en el ópticoCygnus X tiene el mayor número de protoestrellas (estrellas en formación) masivas a una distancia de 4.500 años-luz del Sol, con un número de estrellas de tipo espectral O y B que podría llegar hasta 2.600. Dentro está una de las mayores nubes moleculares conocidas de la Vía Láctea, con una masa de 3 millones de masas solares. Recordemos que es aquí, en las nubes moleculares, donde se dan las condiciones para la formación de estrellas, acumulando masa por gravedad y encendiéndose los “hornos nucleares” cuando la temperatura alcanza los niveles adecuados. Este proceso de formación de estrellas se cree que lleva gestándose desde hace unos 10 millones de años, por lo que estamos observando un fenómeno crucial dentro de una nube realmente joven (Foto2).

Cygnus X-1 es un sistema binario compuesto por una estrella supergigante azul y otro objeto masivo, un “Agujero negro”. El objeto fue descubierto en 1964 desde un detector de rayos X a bordo de un cohete lanzado desde el Campo de Misiles de Arenas Blancas, en Nuevo Méjico. Cyg X-1 es muy variable pero emite rayos X con energía de más de 30 keV, por lo que es la fuente de rayos X más brillante del cielo (Foto3).

 

La Foto4 es una representación de la estructura estelar de Cygnus X-1, donde podemos observar  un ejemplo clásico de una “Binaria de Rayos X, compuesta por un objeto de gran masa, que puede ser un agujero negro  o una estrella de neutrones, y la estrella compañera. En el caso de Cygnus X-1, el objeto masivo es un agujero negro de 14.81±0.98 Msolar, que orbita alrededor de la estrella supergigante azul HDE 226868 de magnitud aparente 8,9, perfectamente asequible para un telescopio de aficionado. Como se sabe, no es el agujero negro el que emite los rayos X, sino la materia que está a punto de caer en él. Esta materia, compuesta de gas y plasma, forma un disco de acreción alrededor del agujero negro y alcanza temperaturas de millones de grados Kelvin.

            Cygnus X-1 se encuentra muy cerca de la estrella Eta de la constelación y ligeramente por debajo de la línea imaginaria que llegaría hasta Albireo (el pico del Cisne). Podéis intentar observar esta estrella en lo que queda de verano y pensar que está siendo “devorada” por uno de los objetos más impresionantes de este universo.

Este verano, casi encima de nuestra cabeza sobre las 10 de la noche… ¡¡Mirad al Cielo !!

  1. Manero Rivas