En esta segunda parte dedicada a una de las constelaciones más visibles del cielo, vamos a continuar con algunos de los objetos celestes que podemos visitar y qué mejor que ver imágenes, para recordarlos, como es el caso de los objetos Messier.

Objetos Messier tenemos varios: la Nebulosa del Búho M97, es una famosa “planetaria” difícil de ver por su apariencia nebulosa (No adjunto foto). Sólo se puede detectar con tres tipos de prismáticos: 10×50, 15×70 y 20×50, bajo cielos muy oscuros y sin polución. M81, la Galaxia de Bode, es una galaxia espiral que dista 11,8 millones de años luz (Foto 1); la galaxia irregular M82 (Galaxia del Cigarro), encima de la cabeza de la osa (foto 2); M101, una de las galaxias más grandes cerca del Grupo Local con un diámetro de más del doble que el de la Vía Láctea (foto 3); M108 y M109 son también espirales, la segunda de ellas es una espiral barrada y se ve como un punto brumoso (foto 5). M108 (foto 4) se describe como “una belleza blanca plateada, con forma de plato y muy bien definida”, de tipo SC y M109 (foto 5) de tipo Sb (“barradas” ambas). Existen más de 12 galaxias catalogadas en el N.G.C. de William Herschel, algunas muy visibles con medianos telescopios. Como colofón, veremos dos curiosidades: NGC 2685, que es una galaxia lenticular con un anillo de estrellas perpendicular (foto 6) y una espectacular foto del Hubble del área de la Osa Mayor en cielo profundo, con más de 3000 de galaxias en su fondo (foto 7), tomadas por el Telescopio Espacial en 1995 y cubriendo un área de 144 segundos de arco de diámetro, equivalente en tamaño angular a una pelota de tenis a una distancia de 100 metros. Algunas de las galaxias observadas en el campo, sólo ocupan unos cuantos píxeles de ancho en la imagen. En total se piensa que el HDF contiene menos de diez estrellas galácticas cercanas siendo la gran mayoría de los objetos observados en el campo, galaxias muy distantes y de las más jóvenes que se conocen. Pero claro, perded toda esperanza (J). Con telescopios de aficionados, no podréis ver ni una galaxia.

Este verano hay que aprovechar las noches más “fresquitas” y salir a una buena zona de observación donde haya montañas que oculten la luz de las ciudades. Veréis qué espectacular es…

¡! Mirar al Cielo ¡!

Manuel Manero