Fundamentalmente entre La Osa Menor al Norte y Hércules al Sur, la constelación del Dragón es muy grande, pero sin estrellas muy brillantes. Está formada por una hilera de estrellas que dibujan un gran arco y al final del mismo, partiendo de la cola del dragón, cae el cuello en vertical, hasta la cabeza, formada por 4 estrellas. La estrella más brillante está en la cabeza y su nombre es Eltanin (gamma draconis), estrella gigante naranja 50 veces mayor que nuestro Sol.

Debido a la “precesión de los equinoccios”, movimiento parecido al de una peonza, que describe la Tierra en unos 25.000 años, la estrella Alfa draconis (Tubán), que es la tercera empezando por la cola, fue hace unos 4.800 años, la estrella polar. Existen otras estrellas peculiares en esta constelación, que han servido a los cosmólogos a establecer pautas de medición. Se localiza una estrella (HD 101634) que es prácticamente idéntica al Sol y se sitúa a unos 212 años-luz de nosotros, con lo que tenemos pocas posibilidades de contactar con posibles habitantes de su sistema planetario, de existir este.

Entre los objetos más notables está la galaxia M102, aunque no fue muy bien identificada por Messier, existiendo muchas dudas sobre su existencia. Se cree que es una confusión con M101, que está en la Osa Mayor.

La nebulosa “Ojo de Gato”, resultado de una explosión estelar es realmente bellísima. Os adjunto una foto del Hubble en la que se puede observar el resultado de la explosión y los círculos creados por la onda expansiva del estallido. Esta “planetaria” es una de las más brillantes del cielo y fue descubierta por William Herschel en 1786.

Mitológicamente el Dragón proviene de la undécima tarea encargada a Hércules, que fue conseguir las manzanas del árbol de Gaia en el jardín de las Hespérides, donde Hera (esposa de Zeus), había puesto a Ladón, el dragón de cien cabezas, como protector. Hera puso a este dragón en el firmamento alrededor del polo norte. De hecho, si nos fijamos en el mapa estelar, la constelación de Draco tiene una de las piernas de Hércules sobre la cabeza del dragón.

Para encontrar al Dragón hay que ir a la Osa Menor (que no es muy visible en las primeras horas de la noche) y trazar una línea entre sus dos estrellas más brillantes. Está línea lleva directamente a Eta draconis, otra de las estrellas “brillantes” de Draco.

Lamento no poder daros más explicaciones para encontrar esta escurridiza constelación, pero es sumamente débil y… es lo que hay. Siempre os aconsejo que tengáis a mano un Planisferio, que podéis adquirir por un precio muy reducido, en cualquier papelería.

Así que, animaos a dar con Draco, para lo cual deberéis elegir una noche muy clara y si es posible con posterioridad a las 12…

¡!Mirad el Cielo!!

M. Manero