Las dos características más nefastas que pueden coincidir en un político son, la ignorancia y el poder. Y en Isabel Díaz Ayuso confluyen las dos.

Esta señora llega al poder de pura carambola, se da la circunstancia de que, tanto los presidentes anteriores a ella en la Comunidad de Madrid están imputados en presunta corrupción, como la mayoría de los cuadros políticos de su partido. En esa situación, los ‘listos’ del Partido Popular elaboran una nueva estrategia, necesitan ‘un tonto útil’, tonta en este caso y además con perrito, era la encargada del mantenimiento de las redes sociales de Esperanza Aguirre. Encontraron a alguien sin formulación, sin análisis, sin escrúpulos y principalmente obediente. Además de una cara guapa. El paquete estaba completo. La auparon como Presidenta, eso sí ‘obediencia ciega’ y ‘de pensar poco’, de echo cada vez que se sale del guion, mete la pata. Su principal detractora es ella misma cada vez que abre la boca.

Esto supone inmediatamente que la Comunidad de Madrid no tiene un líder, son los que están en la sombra quienes gestionan ‘el tinglado político’, y son muchos intereses a confluir. Esta es la razón del ‘desaguisado organizativo y estructural’ del Gobierno de la región más rica de España, ¡cómo es posible que Madrid esté gobernado por alguien tan inepto como Isabel Días Ayuso?, se preguntaba un periodista uno de estos días.

Es desastre de gestión de la pandemia del Covid-19, las actuaciones ‘a salto de mata’ que son  simples ‘ocurrencias’, su exposición pública al ridículo constantemente, enfrentamientos irrisorios desde la propia tribuna del parlamento de la Comunidad, desavenencias públicas con sus socios de Gobierno Ciudadanos,… O decisiones completamente desafortunadas, sin calcular las tremendas consecuencias, como La nueva Ley del Suelo o los acuerdos con la Iglesia Católica. Sobre este último comentamos.

La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y la Iglesia han suscrito un nuevo convenio para la asistencia religiosa católica en los hospitales del Servicio Madrileño de Salud en el que el Ejecutivo liderado por Isabel Díaz Ayuso se compromete a desembolsar algo más de 900.000 euros anuales por los capellanes que estarán presentes durante al menos los próximos cuatro años en los centros sanitarios, un beneficio económico del que no disfrutan otras confesiones. En total, el departamento dirigido por Enrique Ruiz Escudero cifra en siete decenas el número de religiosos que desarrollarán su labor en los hospitales de la región a partir de este momento. El acuerdo mantiene, la posibilidad de que el Servicio de Asistencia Religiosa Católica pueda formar parte tanto del Comité de Ética como de los Equipos de Cuidados Paliativos. Estos organismos son los encargados de decidir sobre todas aquellas cuestiones de bioética planteadas desde el comienzo hasta el final de la vida, así como sobre aspectos relacionados con personas con discapacidad o el suministro de vacunas, abortos, identificación sexual, etc.

La firma del convenio llega en plena tormenta por la falta de rastreadores en la región y en un momento en el que los rebrotes se están incrementando en toda España. Según informó este miércoles el vicepresidente del Gobierno madrileño, Ignacio Aguado, la comunidad sólo cuenta en la actualidad con 182 rastreadores. Tiene, en resumen, menos de uno por cada 30.000 habitantes, una proporción que es entre seis y siete veces menor que lo que se estima necesario. En cambio, la región tendrá casi un capellán por cada dos rastreadores.

Mientras tanto, el Servicio Madrileño de Salud cerrará este año en torno a 1.300 camas a pesar de que las listas de espera se han incrementado considerablemente y superarán, previsiblemente, el millón de usuarios (la Consejería no ofrece datos desde febrero). Las camas públicas cerradas, según datos facilitados por las gerencias a los delegados del sindicato SATSE Madrid, representan la sexta parte del total de camas cerradas en todo el Estado. Y además de camas, también se clausurarán durante el verano decenas de quirófanos.

Así mismo los sanitarios denuncia como falsas las comunicaciones de la Comunidad de Madrid, en las que afirman contrataciones de varios miles de sanitarios, cuando los representantes del sector dicen que no se ha cubierto ni siquiera las bajas de por el personal que ha contraído la enfermedad, los que se marchan de vacaciones o cualquier otro tipo de baja laboral.

Con respecto a la modificación de la Ley del Suelo, propuesta por la Sra. Ayuso, tiene unas implicaciones y una trascendencia que nada tienen que ver con la pretendida simplificación administrativa que ha anunciado. Muy al contrario, lo que se oculta tras esta modificación es una potenciación de la política especulativa del ladrillazo.

No se puede cambiar la licencia urbanística por una declaración responsable, que es lo que propone dicha modificación, ignorando la situación de los ayuntamientos y de la propia Comunidad de Madrid, sabiendo que los servicios administrativos de control urbanístico carecen de medios personales y tecnológicos suficientes, lo que en la práctica supondrá más caos y más impunidad en el urbanismo madrileño, pudiendo llegar a abrir la puerta a una nueva burbuja inmobiliaria y mayor inseguridad jurídica. Así mismo, se obvian los controles sobre la seguridad, impacto medioambiental, calidades constructivas, servicios necesarios, protección de suelos e inmuebles clasificados, etc.

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