Al final estamos condenados a celebrar de nuevo unas elecciones previstas para el 10N. A pesar de lo que todos manifestaban en público, de que había que evitarlas, lo cierto es que en privado algunos políticos, así como los que mandan “sin presentarse a las elecciones”, han demostrado su satisfacción y por fin pueden dormir tranquilos.

No hace falta ser un lince para entender que a Unidas Podemos no la iban a dejar formar parte de ningún gobierno. Y eso a pesar de las facilidades que daba y de la lealtad que ofrecía.

Algunos le achacan a UP que tenían que haber aceptado la famosa propuesta de una vicepresidencia y tres ministerios. Yo creo que era una posibilidad, aunque no dejaba de ser una propuesta. De ahí a que se hiciera realidad, después de lo manipuladores y cambios de opinión constantes que demostraban desde las filas socialistas, iba un mundo. La consigna era evitar que UP pudiera formar parte del gobierno y Pedro Sánchez ha sabido como mover los hilos de la “no negociación” para conseguirlo de momento.

UP ha sido coherente en todo el proceso, manteniendo siempre su disposición a entrar en un gobierno de coalición en función de los resultados electorales, para avanzar hacia un gobierno de progreso que fuera referencia en toda Europa. Si algo se les puede reprochar, es que se han fiado de la buena voluntad de un partido, que a nivel del estado nunca ha compartido el poder cuando han gobernado. Tanto PSOE como PP se han ido sucediendo en la alternancia del bipartidismo, y lo que se guarda en las cloacas del estado, no van a permitir que se conozca por un partido que viene a cambiar las cosas.

De ahí el ataque sistemático que viene recibiendo PODEMOS desde que decidió presentarse a las elecciones ya hace mas de 4 años, para intentar eliminarlo, sin haber conseguido su objetivo. Ya que no han podido destruirlo desde fuera, ya se está intentando hacer desde dentro. La prueba más contundente fue la espantada de Iñigo Errejón. Después de ser el candidato de Podemos a la Comunidad de Madrid refrendado por las inscritas y una vez que le dieron todos los medios materiales y humanos para impulsar su candidatura, se va de la noche a la mañana de Podemos y crea una candidatura diferente para presentarse a la Comunidad. Consigue así romper el equilibrio que existía entre las izquierdas, tanto a nivel autonómico como municipal dando como resultado la llegada de las tres derechas al Ayuntamiento, así como la continuación de esas mismas derechas en la Comunidad.

Y ahora toca continuar con su proceso de dividir a la izda que representa UP, presentándose a nivel nacional para las próximas elecciones generales. Errejón dice que los partidos no se han puesto de acuerdo y que ellos vienen para desbloquear la situación y apoyar un gobierno progresista. Poca diferencia a lo que manifestaba siempre Pedro Sánchez de que existía un bloqueo a su investidura. ¿Será Errejón la muleta de Sánchez? Por lo que estamos viendo en los medios de comunicación afines al gobierno y por las propias palabras de Sánchez eso es lo que parece, y parece demostrarlo la respuesta de una dirigente de ese partido cuando la preguntaron por el programa electoral y manifestó que aún lo tenían que elaborar.

Creo que nos quedarán muchas cosas que ver. Algunos pretenderán enmarañar la campaña con reproches y ataques personales. Lo que necesitamos es que nos digan claramente las medidas que van a llevar cada uno, para solucionar los problemas que tiene el país y sus clases más necesitadas.

Y que expliquen, si pueden, con quien estarían dispuestos a pactar si fuera necesario, después de las elecciones.