El 29 de noviembre, el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid anunciaba que, el lunes 10 de diciembre, cambiarían los itinerarios de las líneas de autobús que dan servicio a nuestro municipio. Además, hacían hincapié y cito textualmente “nuevos recorridos de sus líneas de autobús, fruto de un trabajo intenso y prioritario desde la Concejalía de Medio Ambiente y Movilidad Sostenible con el Consorcio Regional de Transportes de Madrid”.

Sí, el Gobierno Municipal hablaba de “trabajo intenso y prioritario” entre el Ayuntamiento de Rivas y la Comunidad de Madrid para determinar estos nuevos trazados.

Y sí, una modificación de las líneas urbanas e interurbanas de cualquier municipio, también en Rivas Vaciamadrid, debería llevar tras de sí un riguroso trabajo que contemple, entre otros aspectos, estudios de viabilidad, propuestas de mejora en la interacción del planeamiento y el trasporte para dar la máxima cobertura posible al municipio, trabajos de campo orientados a un mejor conocimiento de las necesidades de movilidad existentes, que tenga presente los puntos de interés de la ciudad, que cumpla de la mejor manera posible la función de servicio urbano al tiempo que línea de conexión con Madrid, con estudio de horarios y frecuencias, etc. En definitiva, un cambio de recorridos en las líneas de autobús que afecta a un municipio de cerca de 90.000 habitantes, como es Rivas Vaciamadrid, requiere de un trabajo serio, riguroso, justificado y adaptado a las necesidades reales.

Pero, ¿cuál ha sido ese “trabajo intenso y prioritario”, anunciado por el Gobierno Municipal, que han llevado a cabo Ayuntamiento y Comunidad para determinar las modificaciones? Lanzo esta pregunta a la vista de que, nada más ponerse en marcha los nuevos recorridos, las quejas de los usuarios, a los que supuestamente se había tenido en cuenta, no se hicieron esperar, y las modificaciones de las modificaciones de los recorridos comenzaron a surgir.

El 10 de diciembre se pusieron en marcha los nuevos recorridos, y el 16 de diciembre, solo 6 días después, ya tuvieron que llevar a cabo la primera modificación para que volviera a funcionar la parada de la línea 333 junto al metro de Riva Urbanizaciones, ya que parece que en el “trabajo intenso y prioritario” entre Ayuntamiento y Comunidad debieron concluir que una conexión entre autobús y metro no era necesario para una mejor movilidad. Posteriormente, el 19 de diciembre, se anunciaba que el bus lanzadera desde la estación de metro de Rivas Vaciamadrid hasta el IES Las Lagunas volvería a prestar el servicio que hacía antes de la modificación de líneas, ya que en ese “trabajo intenso y prioritario” parece se había determinado su eliminación. Y el 28 de enero, se anunció que la línea 333 volvía a tener parada en el Colegio Rafael Alberti, en horario escolar de salida y entrada, ya que en ese “trabajo intenso y prioritario” consideraron que no era necesario mantener una para de transporte público en un centro educativo.

Todo apunta a que ese “trabajo intenso y prioritario” entre el Ayuntamiento de Rivas y la Comunidad de Madrid, no ha sido tan intenso, ni prioritario con puntos de interés como estaciones de metro o centros educativos, entre otros, obligando a que, aún a día de hoy, los usuarios sigan “a vueltas con los autobuses”, reclamando que se resuelvan otras deficiencias que han surgido o no se han cubierto con estos nuevos recorridos.

Mónica Carazo Gómez

Secretaria General del PSOE Rivas