Como Ayuntamiento feminista nuestro compromiso contra las violencias machistas nos hace trabajar en el día a día desde una perspectiva transversal por un mundo igualitario. Además, entendemos que ese compromiso nos obliga a volcarnos cada 25 de noviembre para continuar profundizando en las diferentes problemáticas relacionadas con las violencias machistas en lugar de limitarnos a conmemorar un día sin hacer ningún análisis. Por eso, este año las entidades locales que componen el Consejo Municipal de Mujeres han decidido centrarse en la denuncia de las violencias machistas en las redes sociales.

De un tiempo a esta parte, las redes sociales forman parte de nuestra cotidianeidad, influyendo también en nuestra manera de estar en el mundo. Por eso, con sus propias dinámicas reproduce la violencia de hombres contra mujeres en las que ellas en muchas ocasiones ven coartada su libertad e integridad para expresarse libremente sobre los temas que ellas consideren. Sin embargo, los hombres no tememos encontrarnos con estas graves situaciones en las que nos insultan con comentarios inapropiados relacionados con nuestro aspecto físico ni sufrimos abusos ni mucho menos amenazas de violencia sexual. Sencillamente porque soy hombre, o dicho de otra manera, porque demasiados hombres se ven en el derecho de acosar o agredir a las mujeres por la sencilla razón de ser mujeres.

Los datos son demoledores. Según un informe de Amnistía Internacional de 2019,  una de cada cuatro mujeres ha sufrido acoso en internet. No podemos normalizar el acoso en las redes ni tampoco el control dentro de la pareja a través de los móviles. Lo que no es admisible en el ámbito offline tiene que dejar de serlo en el mundo virtual. Como hombres debemos denunciar en todos los espacios cada actitud machista que veamos, incluidas las que puedan parecer inofensivas. Las redes sociales son un espacio para comunicarnos, de reivindicación colectiva, como los movimientos #MeToo o #Cuéntalo, de oportunidades socioeconómicas a través de la búsqueda de empleo, de formación e información. Si a través del acoso se expulsa a buena parte de las mujeres de las redes sociales, estamos además privándolas de una serie de oportunidades de forma que se sigue perpetuando y aumentando las desigualdades entre hombres y mujeres en el acceso a los recursos.

Por ello, las administraciones no podemos quedarnos como sujetos ajenos a lo que pasa a nuestro alrededor. El feminismo en la sociedad debe entenderse como un servicio público más, necesario para garantizar la calidad de vida de hombres y mujeres. Por ello, este Gobierno ha dado un paso más para visibilizar los retos de esta lucha colectiva a través de la Concejalía de Feminismos. Y como tal servicio público los ayuntamientos estamos obligados a favorecer la igualdad desde los primeros años escolares para erradicar la lacra del machismo y del patriarcado.

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