Este año que comienza debería de ser un buen año para todos. Así lo deseo de corazón, me gustaría que se cumplieran proyectos, ilusiones y que todos disfrutáramos de trabajo, salud y del cariño que nos merecemos.

Este año se presenta como un año especial, al menos en cuanto a lo que el futuro nos vaya a deparar en tanto que se trata del año en el que tenemos una importante cita electoral. Y, nos guste o no la política, nos consideremos apolíticos o no, la realidad es que, de los resultados de las elecciones, de lo que elijamos, depende parte de nuestras vidas y de nuestro bienestar… o no.

Se trata de elecciones municipales, autonómicas y al Parlamento Europeo. Se trata de la política local, que nos es muy cercana, de la autonómica, que es también muy cercana y de la europea, que, aunque nos parezca lejana, no lo es. De lo que se decide en nuestro Ayuntamiento, en nuestra Comunidad Autónoma y en Europa, dependen cosas tan cotidianas como los impuestos que pagamos, el asfaltado de las calles de nuestro municipio, los servicios que se nos prestan (limpieza, salud, cultura, educación).

La Comunidad Autónoma de Madrid presenta, hoy en día, unos estándares de calidad de vida de los mejores de todo el estado español. Tenemos la tasa de desempleo más baja de toda España, ha sido la que más ha descendido desde el año 2013. Somos, los ciudadanos madrileños, los que menor carga fiscal soportamos, es decir, los que menos impuestos pagamos. Tenemos la segunda mejor sanidad de toda Europa. Tenemos una educación de las mejores de Europa, y, por supuesto, de España, según los resultados del informe Pisa. Unas infraestructuras de primer nivel. Unos indicadores de seguridad ciudadana de los mejores del mundo y un crecimiento económico muy elevado, debido a que Madrid atrae el mayor número de inversiones de toda España.

¿Casualidad? ¿Destino? Creo que no. Creo que la política, “las políticas” tienen mucho que ver. La gestión de los gobiernos del Partido Popular en la Comunidad de Madrid ha sido decisiva en que todos los indicadores sean positivos. Mejorables, seguro, pero muy positivos. A algunos esto no les gustará y seguirán enredados en sus problemas internos, en la desunión de las izquierdas y de las derechas, en el final del bipartidismo, en que, si ahora nos llamamos así o de otra manera, en que, si las asambleas las controlan unos u otros, en que, si podemos o no podemos, nos unimos o no nos unimos. En cuestionar la Constitución, la Monarquía o la unidad de España. Pero la realidad es que, la vida de los vecinos de Rivas y de los ciudadanos de la Comunidad de Madrid es mejor porque la gestión se ha hecho bien y se ha hecho con seriedad y pensando en las personas.

Mi deseo es un buen año, un buen año que, sin remedio, es un año electoral. En Rivas también.