Hoy, 19 de agosto, se celebra el Día Mundial del Orangután, un animal que despierta en la mayoría de las personas un sentimiento de afinidad y simpatía. Sus facciones, sus gestos, su mirada… nos recuerdan demasiado a nosotros mismos. ¿Sabías que humanos y orangutanes compartimos casi un 97% de nuestro ADN? ¡Somos prácticamente primos!

La palabra “orangután” proviene del malayo, y significa literalmente “personas del bosque”. Y no es casualidad: pasan casi toda su vida en árboles, donde hacen sus “nidos” con hojas y ramas sobre las copas para dormir y descansar durante el día.

Pero tristemente, estamos destruyendo su hogar en la selva tropical de Indonesia para dar paso a las plantaciones de aceite de palma. Cada día hay 25 orangutanes menos. Y todo por conseguir este ingrediente que usamos en galletas, champús y otros productos de marcas como Unilever, Mondelez y Nestlé. Y también en el depósito de nuestro coche, el biodiésel.

Si no hacemos nada, su hábitat va a estar cada vez más dañado y perderemos a los orangutanes para siempre. Pero aún estamos a tiempo de pararlo.

Firma la petición y ayúdanos a exigir a las grandes marcas de alimentación y productos de belleza que cumplan su promesa y dejen de comprar aceite de palma sucio procedente de la deforestación >>

 

Los orangutanes son animales que tienen curiosidad y, en cautividad, nos imitan. Las piruetas y travesuras de las crías de orangután nos recuerdan demasiado a nuestros bebés dando sus primeros pasos e investigando su entorno.

 

Más de un millón de personas en todo el mundo ya han firmado para frenar a los destructores de los bosques de Indonesia. Tenemos una última oportunidad para mantener unidas a miles de familias de orangutanes, nuestros parientes más cercanos.

 

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